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De los 320 pacientes del Hospital Vilardebó, entre 30 y 35 son inimputables, según dijo a El Observador el director de Salud Mental de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Horacio Porciúncula. Que una persona sea inimputable implica que cometió un delito pero “en el marco de una alteración de su salud mental, como producto de una enfermedad y sin tener conciencia del acto que estaba realizando”, explicó Porciúncula.

Existen internos que aunque cometieron delitos a conciencia, también están internados en el Vilardebó. Ese es el caso de los imputables, que fueron ingresados a ese hospital porque, mientras estaban en la cárcel comenzaron a padecer enfermedades psiquiátricas, como cuadros depresivos o intentos de autoeliminación. Es el caso de cuatro de los 10 que se .

En la sala 11 del centro de salud mental, la gran mayoría de los pacientes son violentos y poseen una psicopatía. “Son alteraciones de la forma de manejar los impulsos. Tienen baja tolerancia a la frustración, poco nivel de arrepentimiento, actitudes impulsivas y conductas violentas”, agregó Porciúncula.

Jorge Ruibal Pino, ministro de la Suprema Corte de Justicia, indicó a El Observador que "el Vilardebó no es lo ideal, pero no hay otro lugar" para enviar a las personas con ese perfil.

Los inimputables del Vilardebó

Cuando una persona comete un delito y se cree que fue debido a una patología psicológica, previo al encarcelamiento el juez pide una pericia de un psiquiatra forense, según explicó a El Observador el ministro Ruibal.

En los casos en que la internación la dispone el juez a consecuencia de la comisión de un delito, se le procesa como autor inimputable y previa pericia psiquiátrica forense, se sustituye la prisión preventiva por la internación en régimen de medidas de seguridad curativas.
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