Rastros de mentiras es una telenovela que cumple con buena parte de los clichés del género ya en el primer capítulo y eso le dio el premio de audiencia, 8 puntos de rating en su primera edición el lunes en Teledoce. La novela empieza en unas vacaciones en Machu Pichu y plantea la situación de una familia rica, en la que Félix, uno de los hijos (Mateus Solano) está celoso de su hermana Paloma (Paolla Oliveira). Él le dice que ella es adoptada y ella entonces corre desesperada a la aventura, algo que encuentra en Ninho (Juliano Cazarré), con quien concibe un hijo. Cuando el bebé está por nacer, la pareja decide volver a Brasil pero no tienen dinero. Entonces Ninho hace una changa con unos narcotraficantes, por lo cual se lo llevan preso y Paloma vuelve a Brasil sola, tiene una hija y su hermano la roba y la deja en un contenedor de basura.
Rastros de mentiras por todo lo alto
La novela que causó sensación en Brasil debutó en Teledoce y ganó en el rating