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Hace un mes nadie quería al arquero mexicano Guillermo Ochoa. Había terminado último en la liga francesa con el pequeño club corsicano Ajaccio. Luego jugó mal para México en los partidos amistosos anteriores al Mundial. Y en una encuesta realizada en el país azteca, una abrumadora mayoría respondió que, para cubrir el arco durante la Copa del Mundo, preferían a su compañero Jesus Corona. Sin embargo, Ochoa finalmente jugó y tuvo cuatro brillantes partidos. Ahora varios clubes están interesados en él.

Los pases que se producen a partir de los Mundiales son un clásico. Los jugadores que sorprenden al mundo en estos campeonatos –como el delantero costarriquence Joel Campbell o el volante colombiano Juan Cuadrado–, a menudo concretan una transferencia por una importante suma de dinero.

Una Copa puede poner de moda una nacionalidad entera: ahora hay sólo que esperar que suba el precio promedio de los futbolistas de Costa Rica. Pero al igual que las tradiciones del fútbol, las transferencias posteriores al Mundial son irracionales.

Sir Alex Ferguson diagnostica el problema. El ex técnico del Manchester United escribió después de retirarse de ese club el año pasado: “"Siempre fui reacio a comprar jugadores en base a sus buenas actuaciones en torneos. Lo hice en el Campeonato Europeo de 1996, que me llevó a quedarme con Jordi Cruyff y Karel Poborsky. Ambos habían tenido excelente desempeño en ese campeonato, pero luego no recibí el tipo de valor que ellos le habían brindado a sus países ese verano... A veces los futbolistas se motivan y se preparan para los Mundiales y Campeonatos Europeos, pero después de eso, estabilizan su rendimiento”".

Además, después de un buen torneo, el jugador queda sobrevaluado. Es como comprar una acción en la cima del mercado.

Un campeonato es una pequeña muestra de los partidos a tener en cuenta para evaluar un jugador. Si uno mirara sólo este Mundial, se llegaría a la conclusión de que el portugués Cristiano Rolando jugó la mitad de bien de lo que jugó Campbell.

Lo que de verdad hay que mirar

Quizás una Copa Mundial puede revelar lo que es capaz de hacer un jugador. Pero ese hecho no es tan interesante. Lo que importa es el desempeño normal del futbolista, semana tras semana. Un torneo corto en circunstancias irrepetibles no muestra eso.

En 2010, después de la buena actuación de Asamoah Gyan en el Mundial como delantero de Ghana, Sunderland pagó por él una suma récord para el club, unos 13 millones de libras. Un año después, lo dejó ir a los Emiratos Árabes Unidos.

Para algunos clubes, comprar un jugador estrella es una justificación en sí misma. Muchos pases son, por sobre todo, regalos publicitarios para los hinchas, sponsors y medios locales de un club. La compra de una estrella de un Mundial mantiene contentos a todo aquel relacionado con el club durante el receso de verano boreal. Genera fuertes expectativas.

Sin duda, hay pocos jugadores subvaluados aquí, en particular los arqueros, que están siendo observados por muchos técnicos. Keylor Navas de Costa Rica tuvo la mejor relación atajadas-tiros al arco del Mundial. Y lo que es más importante, obtuvo el tercer mejor ratio de las cinco principales ligas de Europa la temporada pasada con Levante en España, según el proveedor de datos Opta. El campeón español Atlético de Madrid probablemente haga bien en ir tras él.

Normalmente, los pases más inteligentes de la Copa del Mundo se producen cuando un club intenta lo contrario: comprar un jugador tras un torneo que desinfló su precio. Chelsea pagó a Atlético 32 millones de libras por Diego Costa, que decepcionó a España. Ahora Barcelona cerró con Liverpool la , que está suspendido. Esos clubes están pensando como Warren Buffett: sentir miedo cuando otros se muestran glotones y ser glotón cuando otros sienten miedo.

Pero para algunos jugadores, el torneo puede destruir la demanda por completo. "“Además de Italia, yo soy uno de los que más perdieron en esta Copa Mundial"”, se quejó el propietario del AC Milan y ex premier italiano Silvio Berlusconi. Y agregó: “"Estaba a punto de vender a [Mario] Balotelli a un club inglés por millones, pero ahora, ¿quién va a comprarlo después de este Mundial?”".
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