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Un grupo de presos trasladados desde el Comcar a la cárcel de Rivera realiza huelga de hambre en protesta por haber sido desplazados a esa zona del país. El inspector general Eriberto Fagundez, jefe de Policía de dicho departamento, señaló que se espera que este jueves los reclusos terminen con esa medida.

“Hasta ayer al mediodía había 30 que no habían querido comer pero anoche se había reducido al número a 10 y con seguridad este mediodía estará normalizada la situación”, dijo a radio Carve.

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Los reclusos se negaron a cenar y dos de ellos se cosieron parte de la boca con dos puntos en la comisura de la boca, informó La República.

Además, Fagundez señaló que cuando los reclusos llegaron a Rivera se les hizo una revisación y se encontraron siete cortes carcelarios y varios cables.

En un piso nuevo

El inspector indicó que los 110 de los 120 reclusos que participaron del motín del Comcar, en el que se destruyeron los módulos 4 y 5, fueron instalados en el cuarto piso de la cárcel de Rivera, el cual estaba deshabitado.

“Inauguraron las instalaciones que estaban totalmente nuevas, distribuidos de a tres por celda”, dijo Fagúndez, quien agregó que el resto de los presos trasladados se encuentran en el tercer piso.

El inspector señaló que se espera que este jueves los presos que estaban en huelga de hambre, en protesta por haberlos llevados a esa cárcel, terminen con su medida. “Hasta ayer al mediodía había 30 que no habían querido comer pero anoche se había reducido al número a 10 y con seguridad este mediodía estará normalizada la situación”, dijo.

Agregó que el ánimo en la cárcel “está normal” y “bajo control”. “Como todo traslado, el arribo a un lugar desconocido, para una persona -y más en una situación de privación de libertad- lógicamente que genera un tipo de reacción, pero inmediatamente después las cosas se van normalizando”, comentó.

Para lograr esa estabilidad, la Policía de Rivera solicitó más efectivos desde otras Jefatura de la región norte del país. Desde el Ministerio del Interior se determinó un refuerzo de 40 uniformados de Salto, Paysandú, Artigas, Río Negro y Tacuarembó.

La llegada de los 120 presos más los 40 nuevos policías determinó que la cárcel fronteriza tuviera que reforzar parte de su infraestructura para las tareas diarias. “Inmediatamente logramos compensar las carencias más inmediatas”, dijo Fagundez, quien indicó que se están realizando adquisiciones de algunos implementos, como ollas. “Son 120 más los 40 policías que hay que alimentar”, comentó.

Plan de contingencia

El jefe de Policía de Rivera señaló que tienen “bastante bien estructurada la cárcel desde la organización hasta el funcionamiento, con planes formales y estrictos”.

Agregó que cuentan con planes de contingencia con escenarios hipotéticos que se puedan plantear en casos de crisis y que tienen negociadores establecidos. “Es un plan que contempla todas las posibilidades de reacción negativa de los reclusos y contamos con grupos disuasivos bastante bien preparados”, señaló.

También destacó que los 40 policías que llegaron desde otras jefaturas tuvieron una capacitación para conocer rápidamente la cárcel a través de diapositivas, un plano de la estructura, algunas advertencias y recomendaciones, y material teórico de la normativa del establecimiento.

Fagúndez también señaló que la cárcel no sufre hacinamiento con la llegada de los reclusos del Comcar y que cuenta con 60 plazas previstas para presos de esa zona del país.

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