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El Instituto Plan Agropecuario (IPA) tiene una propuesta que apunta a trabajar con más pasto, siendo fundamental el ajuste de la carga y el manejo de la heterogeneidad vegetal. En esta materia existen suficientes estudios que identifican las comunidades vegetales que tienen mayor potencial de producción de pasturas, que conviene aislarlas para hacer un manejo diferencial.

La información fue destacada a El Observador Agropecuario por presidente de la Mesa de Campo Natural, Marcelo Pereira, quien resaltó que uno de los cometidos de la institución es difundir las tecnologías que permitan aumentar la productividad teniendo en cuenta la sustentabilidad y la conservación del campo natural.

Pereira, quien representa al IPA en la Mesa, remarcó que “la actividad que opte por este sistema va a lograr un alto impacto al trabajar con más pasto. En este punto entra a la consideración un concepto que generalmente se le define erróneamente como pasto desperdiciado. Tradicionalmente se maneja el concepto que desperdiciar poco pasto es trabajar con poco pasto, y es radicalmente al revés. Para desperdiciar menos el pasto hay que trabajar con más altura de pasto y de esa manera el plato de comida de cada vaca se va a agrandar, y por lo tanto vacas y ovejas se van a preñar”.

“En síntesis: para desperdiciar menos, hay que bajar la carga y trabajar con más altura de pasto. Ese manejo va a tener impacto en el 64% del área explotada del país”, dijo el ingeniero agrónomo Pereira.
Otro concepto importante es que para conciliar conservación con producción, “necesariamente los predios tienen que intensificar una parte de los mismos. Son módulos de alta producción forrajera, que ponen la frutilla de la torta a un campo natural y que deberían cubrir el 10% de los predios. Es la única manera de conservar el campo natural, intensificando una parte del mismo, donde se puede conciliar que por un lado la familia rural pueda seguir viviendo de esta actividad y por otro es posible hacer la conservación.

Por otra parte, Pereira recordó que en la pasada estación de otoño hubo un crecimiento excepcional de pasto, lo que provocó que se ingresara al invierno con mucho pasto, luego en la primavera hubo un retraso en la disponibilidad de pastos por estar los predios sobrecargados. Por lo tanto, este sistema funciona mientras el clima siga bien, pero si llegaran a escasear las lluvias los campos no van a soportar las dotaciones que tienen.

Pereira hizo mención a la reciente visita del consultor William Lauenrth, de la University of Wyoming de Estados Unidos, quien entre los conceptos más importantes expresados dijo que Uruguay es el último lugar en el mudo donde quedan pastizales de alta productividad que no han sido transformados en agricultura o forestación.

“Por un lado nos deja muy orgullosos y por otro nos transfiere una enorme responsabilidad, por eso la Mesa de Campo Natural se va a dedicar a discutir este tema referido a los incentivos y regulaciones para la conservación del campo natural”.

El experto estadounidense aseguró durante su estadía en el país que lugares en el mundo donde se podían implantar cultivos ya fueron transformados en áreas agrícolas y por lo tanto Uruguay es el único lugar que conserva un área importante de pastizales.

“Por eso tenemos que ser conscientes de la necesidad de hacer un manejo responsable de nuestros pastizales para poder conservarlos y si son transformados hacerlo cuidadosamente teniendo en cuenta los aspectos de conservación de los recursos”, concluyó Pereira.
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