Un niño de no más de cinco años se pasea por el camino de tierra que separa al complejo Euskalerría 70 del asentamiento Aquiles Lanza –en Malvín Norte–, cargando una bolsa de pan. La basura se amontona a su lado y ya comienza a cubrir parte de la calle. Mientras tanto, un par de perros de aspecto descuidado revuelven los residuos en busca de algo que comer. El calor no deja pasar desapercibida a la basura de varios días, acumulada también en la cuneta, y que ahora el niño mira desde su casa, ubicado detrás de la chapa que hace las veces de portón.
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