Recursos para las intendencias
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Con motivo de la discusión del Presupuesto Nacional y de la eliminación de un viejo descuento a la Contribución Inmobiliaria rural, pedida por los intendentes y aceptada por el gobierno, surgió un debate sobre el tema de los recursos para las intendencias.
Luis Romero Álvarez, especial para El ObservadorEl intendente de Cerro Largo, Sergio Botana, afirmó varias veces que se necesitan esos recursos adicionales para asegurar que los niños lleguen a la escuela y los enfermos al hospital.
Planteada así la cuestión, el asunto queda, como decía nuestro gran Vaz Ferreira, "debajo del problema". Con este mismo razonamiento, el Poder Ejecutivo podría pedir más impuestos para evitar el fallecimiento de niños con cáncer.
La buena discusión que hay que dar refiere a qué recursos necesitan las intendencias para hacer qué y de dónde deben provenir. Veamos los números: las intendencias manejan unos 1000 millones de dólares y el gobierno central les transfiere unos 400 millones de dólares anuales.
En esas magnitudes, los 15 millones de ingresos pedidos a través de eliminar la rebaja mencionada, no parecen relevantes. Las transferencias del gobierno central se han multiplicado por 2.5 desde 2000.
¿Cuál debería ser el centro de la discusión? Primero, en qué gastan las intendencias. Para mí, el modelo debe ser el San José de Chiruchi: 700 empleados y la Intendencia manejada con cuatro directores clave; así sobraba plata para obras y con los vecinos contentos los votos estaban seguros. Además, el orden en las finanzas departamentales, las obras abundantes y la disponibilidad del intendente para interactuar con inversores y agencias gubernamentales trajeron muchísimas inversiones a San José, creando puestos de trabajo para los maragatos.
También es cierto que se debe avanzar –como en todo el mundo desarrollado– a pavimentar los caminos municipales, especialmente donde los camiones (como en las cuencas lecheras) deben circular todos los días, aunque diluvie. Seguir pasando máquinas después de cada lluvia grande es parte del pasado y no del futuro.
Hoy algunas intendencias gastan el 35% de su presupuesto en personal, como San José, mientras otras le dedican a este rubro 70%, como Lavalleja. Una buena pregunta para los intendentes que piden más recursos es: ¿cuántos directores tienen en su intendencia? Conozco intendencias que tienen 32 directores. Más las secretarias, los choferes, los asistentes, los celulares, los gastos de representación. Claro que así se precisan más recursos.
O sea que, a mi juicio, los intendentes antes de pedir más recursos deben manejar sus intendencias con cuatro directores y no 32, y con un máximo de 35% de sus ingresos en gastos de personal. Yo sé que políticamente hay presiones por las alianzas electorales para dar luego puestos importantes, pero no hay mejor argumento para captar votos que muchas obras bien hechas, en vez de pedir más impuestos.
Ahora bien, es cierto que todos queremos descentralización y la única de verdad parte de descentralizar los recursos: el IVA y el IRAE pagados en un departamento deberían volver en alto porcentaje a ese departamento. O sea que la bandera de los intendentes debería ser coparticipar más en impuestos nacionales y de una forma no discrecional, para que no existan tentaciones de dar premios y castigos por este medio. Para eso primero hay que aclarar hasta dónde tienen que actuar los gobiernos municipales (porque hoy por cercanía terminan ayudando a la escuelita y al dispensario de salud, sin tener ingresos asignados para eso) y segundo hay que profesionalizar la gestión de muchas comunas para evitar los 32 directores y que el rubro sueldos se lleve toda la plata.
Si esto no se arregla, lamentablemente avanzar en la coparticipación es suicida y sólo queda pedir más y más impuestos. Este camino ya está cerrado. Uruguay es carísimo comparado contra cualquier país relevante; somos muy poco competitivos y eso lleva a que agregar valor aquí sea ruinoso, lo que nos fuerza hacia la extensificación y la desindustrialización, lo que no le sirve a nadie.
Hay que pensar en el país y no en la chacrita de cada cual y este país lo que precisa desesperadamente son menos impuestos, costos más bajos, más obras, mejor educación y menos burocracia. ¿Alguien no está de acuerdo con esto?