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La Autorización Ambiental Previa (AAP) que exigió la empresa GDF Suez para firmar el contrato de la planta regasificadora antes del 1º de agosto, puede retrasar la puesta en marcha del proyecto. Mientras la Dirección Nacional de Energía asegura que está en condiciones de cumplir con los pasos que exige la Dinama en 60 días, un estudio de abogados lo pone en duda y cuestiona el Ejecutivo por fraccionar el proyecto para su aprobación.

El titular de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), Jorge Rucks, comentó ayer a El Observador que este proyecto caerá en la categoría “C”. Esta clasificación es para “proyectos de actividades, construcciones u obras cuya ejecución pueda producir impactos ambientales negativos significativos, se encuentren o no previstas medidas de prevención y mitigación”, según la normativa vigente. El proyecto de la regasificadora incluye una escollera de 1.800 metros en la zona de Puntas de Sayago, un dragado para permitir el arribo de los barcos de gas y unos 15 kilómetros de gasoductos.

La ley de Evaluación de Impacto Ambiental define cuatro etapas preliminares para estos casos antes de obtener la AAP. En primer lugar, el pedido formal de la AAP; luego la puesta de manifiesto del proyecto –que demanda un período de 30 días–; posteriormente la coordinación para realizar audiencias públicas para informar sobre el proyecto, y finalmente una resolución ministerial.

En este caso, según precisó Rucks, Gas Sayago –la sociedad anónima que crearon UTE y ANCAP para gestionar el proyecto– fue adelantando parte de la información para avanzar con el trámite, pero la Dinama aún no recibió el proyecto definitivo, hecho que impide que el proyecto comience a transitar las cuatro fases que insume el permiso ambiental.
Precisamente, sobre este punto el director Nacional de Energía, Ramón Méndez, informó anoche a El Observador que la próxima semana se elevará ante este organismo el proyecto definitivo, que contiene “pequeños detalles técnicos” que se ajustan a la propuesta que ganó el llamado de ofertas (por GDF Suez).

El jerarca dijo que Gas Sayago viene entregando e intercambiando información con la Dinama hace más de un año. Por ese motivo, para Méndez la puesta de manifiesto del proyecto debería ser rápida, para luego ingresar a la etapa de las audiencias públicas. “Por ahora todo bien, marchado de acuerdo a lo previsto”, aseguró. Asimismo, comentó que si bien GDF Suez condicionó la firma del contrato a la obtención de la AAP, ya comenzó a “asumir riesgos” con el proyecto porque firmó contratos con proveedores.

Dudas y críticas
Para el integrante del estudio SPU Abogados, Mauricio Fiorini, “será muy difícil” que puedan cumplirse con los pasos que exige la normativa medioambiental antes del 1º de agosto, plazo que fijó Gas Sayago para la firma del contrato con la empresa GDF Suez.
Los letrados de este estudio ya realizaron un pedido de informes ante la Dinama sobre el proyecto que aún no recibieron, y acaban de ser notificados por parte de la Dirección Nacional de Energía (DNE) para que accedan a información sobre la regasificadora que prevé instalar GDF Suez en la bahía de Montevideo.

Por otro lado, Fiorini criticó la forma en que fue presentado el proyecto ante la Dinama, ya que el mismo fue “dividido” en varias etapas y no como un proyecto único. A modo de ejemplo, explicó que la AAP para el dragado ya fue presentada ante la Dinama, cuando en realidad este obra civil forma parte de la regasificadora que instalará GDF Suez. Esa obra demandará una inversión de US$ 37 millones y ya fue adjudicada a la firma china Shangai Drengding.

El abogado advirtió que los últimos antecedentes de profundización del Río de la Plata “fueron negativos” ya que se alcanzaron altos niveles de plomo en la playa Ramírez. En ese sentido, indicó que sería “lógico” que la Dinama exigiera rigor para analizar un proyecto muy complejo. “Sería poco responsable aprobar una obra de estas características en dos meses”, rechazó Fiorini.

Ajustan contrato para préstamo

Otras de las condiciones que fijó GDF Suez para la firma del contrato con Gas Sayago fue que la obra sea financiada como proyect finance-non recourse. Es decir, una modalidad de crédito ágil utilizada en obras de infraestructura que acepta como garantía solamente el contrato de regasificación que firmará Gas Sayago con la empresa francesa. En un desayuno con la prensa, la gerenta general de Gas Sayago, Martha Jara, reconoció la pasada semana que se estaban haciendo ajustes al contrato para que GDF Suez acceda a esta categoría de financiamiento. El hecho, de no acceder a esta modalidad de préstamo podría demorar la puesta en marcha de la regasificadora. Sin embargo, el director nacional de Energía, Ramón Méndez, dijo a El País que al gobierno no le preocupa que GDF Suez no cuente todavía con el financiamiento de un organismo multilateral.

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