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Por primera vez desde la vigencia de la reforma tributaria, en julio de 2007, los impuestos a los ingresos de las personas superaron a las imposiciones sobre las rentas de las empresas.

De acuerdo al Informe de Recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) divulgado ayer, el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto a los No Residentes (IRNR) y el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS) representaron sumados 15,2% de los ingresos que en 2011 obtuvo la agencia recaudadora.

Mientras, el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) y el Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (Imeba) significaron 13,2% de la estructura tributaria que percibió la DGI el año pasado.

De ese modo, los gravámenes a la renta personal superaron a las imposiciones aplicadas a las firmas. Entre 2008 y 2010 la relación entre ambas fue la inversa (ver gráfico).

Los tres impuestos a las rentas individuales ampliaron su presencia en la composición tributaria, pero se destacó el aumento de los ingresos por IRPF, que pasó de significar 11,1%, en 2010, a 12,2% el año pasado.

Por el lado de las empresas, el Imeba exhibió una leve alza en su participación, al tiempo que el IRAE redujo su peso en la recaudación total de 14% a 12,5%.

En el global, los tributos a las rentas registraron una modesta suba de una décima de punto porcentual en 2011, al representar 28,3% de los ingresos de la DGI. Por su parte, las imposiciones al consumo el año pasado significaron 63,2%, tras elevarse una décima de punto porcentual con relación a 2010, y las cargas a la propiedad concentraron 6,5% del total, apenas por debajo del año anterior.

Crecimiento

Los impuestos recaudados por la DGI durante 2011 ascendieron a US$ 8.406,7 millones, según los datos divulgados ayer por el organismo.

De esa forma, los ingresos de la agencia recaudadora registraron un aumento de 5,9% en términos reales respecto a lo registrado en 2010.

Los gravámenes sobre la renta fueron los que más crecieron, con un alza real de 6%.

Entre esas cargas, se destacaron el aumento del IRNR, que verificó una variación positiva de 44,1%, de Imeba (18,5%), de IRPF (16,2%) y de IASS (7,8%). Mientras que la recaudación por IRAE mostró un descenso de 5,8% en comparación a 2010.

Por su lado, los impuestos al consumo experimentaron en 2011 un incremento real de 5,7%, entre los que se observaron las subas en el Impuesto Específico Interno (Imesi), con 8,9%, y en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), con un aumento de 5,1%.

En tanto, la recaudación del año pasado por gravámenes aplicados a la propiedad creció 4,4%, incremento que se distribuyó entre Patrimonio (4,1%) y Transmisiones Patrimoniales (6,1%), según los datos de la DGI.
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