El debate por la eficiencia de las políticas asistencialistas se reavivó esta semana cuando desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se informó que el 80% de los inscritos en el Programa Objetivo Empleo (POE) del Plan de Equidad a los que se les ofreció un trabajo –unas 2.304 personas–, lo rechazó, por lo que los subsidios otorgados por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) vendrían a operar como un “desestímulo” para la incorporación de las personas de menores ingresos al mercado de trabajo, lo que siempre fue negado por las autoridades del Mides. “Para el mercado formal no es un problema”, afirmó el ministro, Daniel Olesker. No obstante, desde la creación del Plan de Emergencia (Panes), implementado entre 2005 y 2007, parte de la opinión pública y la oposición han criticado que se dé dinero sin pedir nada a cambio, bajo el supuesto de que es un caldo de cultivo para la vagancia.
Repartir plata no es changa
Un estudio acerca del impacto de los planes asistencialistas en el mercado de trabajo potenció el debate acerca de las políticas sociales que aplica el gobierno frenteamplista