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En los liceos de la zona oeste de Montevideo, Ciudad del Plata en San José, el conurbano de Canelones y algunas zonas de Maldonado Nuevo la repetición alcanza a 40%. Así lo afirmó el subsecretario del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Óscar Gómez, quien aseguró que estas son zonas en las que existe “una perversa situación”, ya que coinciden los mayores niveles de repetición con las zonas de mayores dificultades de acceso a salud y vivienda.

El jerarca señaló que en esas zonas “hay un altísimo índice de rotación de población”, lo que repercute en las estadísticas, ya que los jóvenes abandonan sus estudios en medio del año lectivo y lo retoman al año siguiente, por lo que terminan repitiendo los cursos o abandonándolos definitivamente.

De acuerdo con los datos del Anuario Estadístico de Educación 2011 que el MEC presentó ayer, se registró un incremento de repetición, de 27,8% en 2010 a 29,6% en 2011, en la Educación Media Básica (1º a 3er año de liceo).

El coordinador del área de Investigación y Estadística del ministerio, Gabriel Errandonea, explicó a El Observador que el incremento en la cobertura incluyó a los sectores más bajos en el sistema educativo y que su rendimiento es más bajo, lo que explica el aumento en la no aprobación.

Gómez dijo que el hecho de que haya centros educativos con “guarismos superiores al 40% (de repetición) es una preocupación de todo el Estado”.

El subsecretario admitió que si bien la cobertura en la educación se incrementó, la repetición también tuvo un “leve aumento” del 2% entre 2010 y 2011. Agregó que esta es inversamente proporcional a la leve tendencia registrada en Primaria, donde disminuyó del 6,3% al 6,1% en el mismo período.

Este aumento se explica, según Errandonea, porque la participación en la educación de hogares pobres subió por tercer año consecutivo. Entre 2010 y 2011, la asistencia a los centros educativos de jóvenes de 14 años de hogares con menores ingresos se incrementó el 3%, mientras que para la misma edad, pero en hogares de mayor ingreso no se registró aumento. A su vez, la no aprobación es mayor en los sectores de menores ingresos, aseguró Errandonea.

Otra de las razones que explica el aumento en la repetición, según el anuario, es la disminución en la deserción en la educación media, que pasó de 4,1 % al 3,4%. “El sistema cada vez retiene más a los jóvenes, pero a costo de un peor rendimiento”, dijo, ya que antes muchos de los que no aprobaban se desvinculaban directamente del sistema educativo.

A su vez, Gómez añadió que la disminución del ausentismo no se explica exclusivamente por los planes educativos, sino por otros beneficios que obtienen los estudiantes como el boleto gratuito para liceales o la universalización de las asignaciones familiares, que aunque parecen distantes de las políticas educativas terminan influyendo en ellas, concluyó.

Desigualdad
Si bien la participación de los jóvenes provenientes de hogares pobres subió por tercer año consecutivo, Errandonea admitió que “la desigualdad sigue siendo importante”.

El 87% de los jóvenes de 14 años pertenecientes a los sectores más bajos asisten a centros educativos frente al 100% de los jóvenes de la misma edad, pero de los sectores de mayores ingresos.

La diferencia se vuelve cada vez más pronunciada, y en la franja de 22 años solo 11% de los jóvenes de hogares más pobres asiste a un centro educativo contra el 66% de los jóvenes de hogares más ricos.

En 2011 se registró un aumento en los jóvenes que asisten a centros educativos de los sectores de menor ingreso que permitió pasar de 84% de participación en 2010, a 87% el año pasado.

Otro de los cambios en los indicadores de desigualdad mencionados en el informe, es que de los sectores más pobres, en 2010, 61,5% no alcanzaba a superar primaria, y en 2011 esa cifra se redujo a 60,4%.

A nivel de educación media, el informe determina que casi la mitad de los jóvenes de 12 a 29 años se desvinculó del sistema educativo.

La razón principal es el desinterés –que en los sectores más ricos es del 42%– o que optaron por trabajar (33%). Mientras que en los sectores más pobres el desinterés abarca al 44%, y el trabajo al 22%. El embarazo adolescente o la necesidad de atender un hogar es la razón de abandono en el 10% de los casos.
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