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La vulnerabilidad energética de Uruguay se extenderá más allá de 2014 si la ejecución de los grandes proyectos públicos y privados para elevar el respaldo se aplaza por más tiempo del programado.

Para los privados será “difícil” que el país pueda alcanzar su soberanía energética antes de ese plazo porque la burocracia está “demorando” la concreción de varias iniciativas. En esa línea, el director de UTE, Gerardo Rey, señaló a El Observador que hasta el momento, “todos” los proyectos eólicos que firmaron contratos con el ente “solicitaron prorroga” para su puesta en marcha. Esto pese a que el Ejecutivo ofreció un sobreprecio a todos los proyectos de aerogeneradores que pongan en marcha sus parques antes del 31 de diciembre de 2015.

El presidente de la Asociación Uruguaya de Generación Privada de Energía Eléctrica (Augpee), Miguel Fraschini, comentó a El Observador que los privados comparten los lineamientos de la política de Estado en materia energética. Sin embargo, advirtió como “debilidad” la demora en las diferentes etapas que debe enfrentar un proyecto para su puesta en marcha, como los plazos de las licitaciones, los permisos medioambientales y la firma de los contratos con UTE. “Seguramente las penurias para atender la demanda del país se van a extender más allá de 2014. Es lógico que este gobierno aspire a que el tema esté solucionado, pero lamentablemente vamos a demorar más en llegar”, admitió.

En la vereda del Estado, en tanto, se reconoce que el tránsito hasta 2014 continuará “complicado” porque la gran mayoría de los proyectos, térmicos, eólicos y de biomasa, no estarán antes de esa fecha. Rey dijo que “no podía” prever si los privados iban a cumplir con los plazos que estimaron para su proyectos. Aunque precisó que UTE “aplicará sanciones y multas” sobre todas las empresas privadas que no respeten los cronogramas de obras que comprometieron. “La responsabilidad por no cumplir con las metas de generación proyectada no sólo debe recaer sobre los planes que tiene UTE”, afirmó.

En el caso del ente estatal, la adjudicación de la nueva planta a ciclo combinado en Punta del Tigre tiene actualmente una demora de tres meses ya que se preveía que la misma saliera en febrero. Una comisión del ente está analizando actualmente una serie de denuncias que se plantearon sobre el llamado. UTE espera que la primera parte de esta central pueda volcar energía a fines de 2013.
Por otro lado, Rey informó que sí debería estar lista para el próximo año la interconexión de 500 megawatts con Brasil. Esta obra le daría un “oxigeno” importante a la empresa para enfrentar futuras crisis energéticas, pero la importación electricidad siempre está atada la disponibilidad que tengan los socios de la región.

Precisamente, sobre este punto Fraschini apuntó que el panorama para Uruguay tiene a complejizarse porque “será muy complicado” contar con energía que provenga desde la vecina orilla. “Argentina va camino a un colapso energético; no podemos esperar tener asistencia como en otros años y de Brasil tampoco podríamos esperar demasiado excedente porque tendrá una demanda interna mayor por sus inversiones externas”, explicó.

Luz amarilla
Para algunos estudios jurídicos que trabajan con inversores, la indisponibilidad energética del país enciende una “luz amarilla” a la hora de captar futuras inversiones. “Hay empresas que ya registraron algunas dificultades y debieron comprar sus propios generadores. En general, el tema energía pasó a ser una restricción importante porque existen dudas sobre el futuro”, dijo Rodrigo Ribeiro de KPMG. En la misma línea, Nicolás Piaggio de Guyer, reveló que “no tenía dudas que varios proyectos de inversión no se instalaron en los últimos años en el país por la carencia del sistema energético”.

Sin embargo, Nicolás Herrera, de Jiménez de Aréchaga, Viana & Brause, dijo que la energía no es una “debilidad” de Uruguay y que desconocía que el país haya perdido inversiones por este tema. “Generalmente los grandes proyectos ya tienen incorporado su propia generación”, recordó.
Otra lectura tiene Alfonso Capurro de CPA/Ferrere, quien considera que esta “supuesta” debilidad de Uruguay atrajo en los últimos años inversiones millonarias en distintas fuentes de generación, como la eólica, biomasa y hasta la energía solar.

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