Dove y Rexona, marcas de Unilever, presentaron sus nuevos antitranspirantes comprimidos: una tecnología revolucionaria que ofrece la misma protección en un envase más pequeño y portable.
Dove y Rexona, marcas de Unilever, presentaron sus nuevos antitranspirantes comprimidos: una tecnología revolucionaria que ofrece la misma protección en un envase más pequeño y portable.
Este avance tecnológico, que supuso más de 10 años de estudios y que se convirtió en el proyecto más testeado de la historia de la empresa, logra mantener la misma duración de los antitranspirantes, a la vez que reduce su impacto ambiental.
La fabricación de ambas presentaciones comprimidas requiere en promedio 30% menos de aluminio y 50% menos de gas, lo que permitirá a la compañía reducir el impacto en el medio ambiente de la fabricación de ambos productos, incrementando la sustentabilidad de sus operaciones. Asimismo, el menor volumen de los envases da lugar a procesos de almacenamiento y distribución más eficientes, y genera menos residuos.
Todo esto permite reducir en un 30% la huella de carbono asociada a su producción y comercialización. Estos logros están en línea con el Plan de Vida Sustentable que Unilever lanzó a nivel global en 2010, cuyo objetivo es disminuir en un 50% el impacto ambiental de sus operaciones para 2020.
"Este avance tecnológico beneficia a las personas que eligen nuestras marcas, quienes a su vez con su elección favorecen a toda la sociedad", resaltó Teresa Cometto, gerente de Marketing de Unilever.
Las nuevas versiones comprimidas de Rexona y Dove ya están disponibles en todos los puntos de venta del país, al mismo precio que las presentaciones ya conocidas.