ver más

Pocos argumentos son más atractivos que el del rey destronado, como seguramente el futuro se encargará de volver a demostrar cuando alguien escriba un libro o realice una película sobre Oscar Pistorius. Pero si en la actualidad existe un “descenso a los infiernos” que le ha resultado redituable al mundo de la cultura ese es, sin dudas, el del exdirector general del FMI, Dominique Strauss-Kahn.

La última información es que la película que prepara el cineasta Abel Ferrara sobre el escándalo de mayo de 2011 –cuando Strauss-Kahn fue detenido en Nueva York después de un encuentro con una camarera del hotel Sofitel, que posteriormente lo acusó de atacarla sexualmente– ya tiene coprotagonista. La actriz Jacqueline Bisset confirmó el viernes a la revista francesa Gala que sustituirá a Isabelle Adjani en el papel de Anne Sinclair, la periodista y exesposa de Strauss-Kahn. Adjani se había retirado del proyecto aduciendo que no quería formar parte de la “intrusión destructora en la esfera privada” del político y economista.

El filme del director de Maldito policía, que comenzará a rodarse en Nueva York en abril, estará protagonizada por Gérard Depardieu. El polémico actor no mostró cargos de conciencia a la hora de encarnar a quien previo al escándalo sexual pretendía candidatearse a la presidencia de Francia por el partido socialista (algo que finalmente logró François Hollande). El año pasado, el intérprete declaró sobre su participación en la película: ”Sí, lo haré, y porque no me cae bien”.

De acuerdo a la revista Gala, el filme lleva el título provisional de June Project (El proyecto de junio), que podría hacer referencia a la fecha en la que Strauss-Kahn se declaró no culpable de los cargos presentados en su contra por delitos relacionados con abusos sexuales e intento de violación.

Afrodisíaco
La película de Ferrara es solo uno de las productos culturales que el escándalo de Strauss-Kahn y su adicción sexual ha inspirado. El libro Los Strauss-Kahn, de las periodistas de Le Monde Raphaelle Bacqué y Ariane Chemin, fue un éxito de ventas el año pasado. El libro narra la historia de la popular pareja a la que todo parecía sonreírle hasta la detención de Strauss-Kahn.

Más reciente es la publicación del libro La Bella y la Bestia, de la abogada y ensayista argentina Marcela Iacub, quien fue amante del exdirector del FMI poco después de que este hubiera caído en desgracia.“Eras viejo, eras gordo, eras pequeño y feo. Eras machista, vulgar, insensible y mezquino. Eras egoísta, brutal y no tenías ninguna cultura. Y yo estaba loca por ti”, escribió Iacub.

En febrero de este año, DSK compareció ante un tribunal francés para demandar a la escritora. “Ya basta, estoy cansado de que se me utilice. Ya es suficiente”, le dijo a los periodistas luego de la audiencia.

No obstante, el deseo del político parece lejos de concretarse. Su historia ya fue plasmada también en tres obras de teatro en el país galo: L’affaire, en la sala La Tempête, Panique au FMI, representada en el teatro Deux-Ânes, y Suite 2806, exhibida en el Teatro de París.
Como si no fuera suficiente, el escándalo llegó incluso a inspirar a dos empresarios franceses que lanzaron una bebida afrodisíaca hecha de kiwi y azafrán llamada DSK (por Drink Safran Kiwi), pero que claramente alude a las iniciales con las que se nombra al vapuleado político francés.

Seguí leyendo