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Una situación de recalentamiento de la economía uruguaya comienza a ser un escenario probable para el Ministerio de Economía, y es también visualizado como un riesgo existente a nivel de los analistas, sin que ello preocupe hoy demasiado, según consultas de El Observador. También se observan riesgos provenientes del exterior que se pueden traducir en presiones inflacionarias, afectación del comercio exterior e inestabilidad en los mercados financieros.

En la base del recalentamiento de la economía está el aumento del consumo interno, que crece por encima del ritmo de expansión del Producto Bruto Interno. El ministro Fernando Lorenzo señaló el martes que los “riesgos de un sobrecalentamiento puedan dañar la expansión de la economía” y mencionó a la demanda interna como una señal a considerar. Incluso al referirse al punto al presentar desde la Torre Ejecutiva un informe sobre el estado de la economía local, adelantó como “previsible” que este año el país puede cerrar con una pérdida en los términos de intercambio, que básicamente mide la relación de precios entre lo que el país exporta y lo que compra al exterior.

Se trata de un entorno formado por mercados internacionales, donde Uruguay no tiene capacidad para incidir, comentó a El Observador la economista Tamara Schandy de la consultora Deloitte.

En una economía que crece mucho, la moneda se aprecia y si el país tiene una propensión a importar puede generar desequilibrios en la cuenta corriente, explicó.

El economista Rafael Mantero comparte el diagnóstico que hizo el ministro y comentó que si bien “hoy no es alarmante” un eventual sobrecalentamiento, sí reclamó “vigilar la tendencia” de variables como la inflación, el déficit fiscal, la caída del tipo de cambio y la cuenta corriente, que pueden llevar al país a un terreno peligroso. A favor marcó el aumento de la inversión extranjera directa.

El analista de la consultora CPA Ferrere, recordó que Uruguay se ve favorecido en su desarrollo por el contexto internacional, que puede cambiar con la actual crisis de deuda que atraviesan varios países europeos.

A mediados de junio las autoridades monetarias habían desestimado la preocupación que expresaban algunos analistas privados sobre un recalentamiento de la economía basada en la suba del consumo. Mario Bergara, presidente del Banco Central señaló que es lógico que crezca el consumo en una economía con años de crecimiento acumulado, pero moderó la lectura sobre una economía exigida en su potencial al argumentar que con igual signo evoluciona la inversión y las exportaciones.

Según datos que maneja el Ministerio de Economía, los organismos internacionales prevén que el escenario externo “sea favorable” y “con riesgos crecientes”.

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