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Los votantes de Buenos Aires irán nuevamente a las urnas el domingo para definir en segunda ronda electoral quién gobernará la capital por los próximos cuatro años, unos comicios clave antes del gran test electoral de las primarias nacionales de agosto.
Los sondeos marcan como favorito al actual jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta (49), de Propuesta Republicana (Pro, fuerza que gobierna Buenos Aires desde finales de 2007), y quien en la primera vuelta del 5 de julio obtuvo el primer puesto, con 44,7 % de los votos, por debajo del 50% más uno de los necesarios para consagrarse en primera ronda.

Su contrincante, segundo hace dos semanas con 25 % de los sufragios, es Martín Lousteau (44), quien fuera ministro de Economía durante el primer mandato de Cristina Fernández (2007-2011), gobierno del que ahora es opositor.
Lousteau es postulante del frente de centroizquierda Eco, que a nivel nacional es aliado al Pro de cara a las elecciones generales.

7,9% es lo que representa Buenos Aires en el padrón nacional. Con más de 2,5 millones de habilitados es el cuarto mayor distrito electoral de Argentina

Sin mediar debate entre la primera vuelta y esta, la campaña de quienes buscan suceder a Mauricio Macri en el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires ha sido tan tibia que ni siquiera las denuncias de Eco al Pro por la presunta estimulación del voto en blanco en el diseño de las máquinas electrónicas para sufragar han logrado recalentar el clima electoral porteño.
Cinco sondeos realizados en la última semana coinciden en que Horacio Rodríguez Larreta vencerá en el balotaje porteño a Martín Lousteau. Tres de las cinco encuestas anticipan que este domingo el candidato del Pro sacaría ventaja de alrededor de 10 puntos. Otra prevé una pelea algo más ajustada. Y la última, una ventaja mucho más cómoda para el actual jefe de gabinete porteño.

Tras la crisis de 2001, Rodríguez Larreta colaboró con Mauricio Macri en la creación del partido Compromiso para el Cambio, del cual fue vicepresidente, y se convirtió en el jefe de campaña del Pro en las elecciones de 2005, 2007 y 2011 que le valieron al líder del espacio su puesto como diputado, jefe de gobierno y su reelección. Desde entonces, Rodríguez Larreta ha hecho gala de una trabajada estrategia de construcción de visibilidad, que se basa en el clásico recurso de caminar la calle y hablar con los vecinos.

Capitalizar el resultado

En un año electoral marcado por las presidenciales de octubre, un triunfo en la capital, cuna del Pro, dejará mejor posicionado al actual jefe de gobierno, Mauricio Macri, para competir como precandidato presidencial en las primarias nacionales del 9 de agosto.
De confirmarse un triunfo de Rodríguez Larreta, sería la primera victoria puramente del Pro en los comicios que en diferentes distritos de Argentina se vienen celebrando desde mayo.
Macri buscará capitalizar el resultado para su carrera presidencial luego del traspié del postulante Miguel del Sel en Santa Fe.

Hasta ahora el Pro ha celebrado los resultados obtenidos en Mendoza, quinto mayor distrito electoral de Argentina, donde ganó las elecciones para gobernador Alfredo Cornejo, de la Unión Cívica Radical, pero que compitió en esos comicios en alianza con la fuerza que lidera Macri.

En el resto de las citas electorales celebradas hasta ahora, los resultados se dividen entre oficialismo y oposición. El Frente para la Victoria, que lidera la presidenta Cristina Fernández, ha ganado los comicios a gobernador en Salta, La Rioja, Chaco y Tierra del Fuego.
En tanto, en Neuquén se revalidó el poder del Movimiento Popular Neuquino, que gobierna la provincia desde hace medio siglo, mientras que en Río Negro logró la reelección Alberto Weretilneck, un exaliado del kirchnerismo. En Santa Fe se impuso una coalición de centroizquierda en reñidos comicios y en Córdoba venció el peronismo disidente.
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