El presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, habló de varios temas tras el clásico del pasado domingo y cuestionó la falta de “actitud” del equipo aurinegro en el partido disputado en el Gran Parque Central, donde Nacional ganó por 3-1.
El presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, habló de varios temas tras el clásico del pasado domingo y cuestionó la falta de “actitud” del equipo aurinegro en el partido disputado en el Gran Parque Central, donde Nacional ganó por 3-1.
El titular carbonero fue duro al cuestionar el rendimiento de sus futbolistas en el campo de juego
“Del clásico, con la preocupación del resultado, la tristeza del resultado y sobre todo la actitud que se tuvo que no pareció que se estuviera jugando el clásico”, dijo en rueda de prensa antes del partido ante Colón FC de este jueves en el Estadio Centenario, al hablar por primera vez de lo que le dejó el partido ante los albos.
“Los clásicos se ganan y se pierden, pero no con la actitud que se jugó el otro día. No hablarnos entre nosotros en la cancha, no levantarnos a nosotros… No se fue a jugar un clásico. Eso fue lo que hablamos en la semana”, agregó.
Ruglio señaló que en el informe de la gerencia deportiva se habló de ese asunto y de cómo intenarán revertir esta situación. “Hay que cambiar cuanto antes para cambiar esto. Es un tema de actitud y después es fútbol. Pero lo que hay que cambiar cuanto antes es la actitud”, reiteró.
Consultado que opinaba del cambio de camiseta de Walter Gargano y Luis Suárez en el entretiempo, expresó: “No le gustó a nadie, no mucho más que eso”.
Sobre los incidentes en el segundo tiempo, contó que hizo cuándo el clima se tornó violento en la tribuna aurinegra, donde decidió ir a ver el partido.
“Vi todo el primer tiempo en el alambrado con el Gabi Cedrés. En el segundo tiempo cuando vi algo extraño me di media vuelta y tuve que salir”, agregó. “Si me quedaba, con mi presencia estaba convalidando algo que como presidente no lo puedo hacer.
“Lamentablemente, no pude ver el segundo tiempo, no me iba a ir a los palcos porque era un lugar que no lo quería ver y lo terminé viendo con los muchachos del camión de Tenfield que me dijeron si lo quería ver con ellos, increíble. Fue lo que pasó”.
“Cuando vi que había una bandera que no estaba permitida y pasaba algo extraño, me di vuelta y fui a la zona mixta”, agregó. “Si bien yo no tengo nada que ver con eso, si estoy parado en una tribuna y hay una gallina inflable y una bandera de un muerto, soy el presidente y con mi presencia estoy convalidando algo que no tengo que hacer, tengo rechazarlo”, reiteró. “Me quedé parado en zona mita y los muchachos de Tenfield me dijeron si quería verlo con ellos”.
Sobre sus charlas con Leo Ramos, señaló que lo que habla con el entrenador es que solo queda “trabajar” para salir adelante. “Lleva un mes en el club”, señaló.