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Trabajar para el club de sus amores es un sueño cumplido para Álvaro Alonso. Abogado y con un máster en administración de empresas, el gerente general de Peñarol y su equipo buscan desarrollar el club en todas sus aéreas. "Los que no pudimos ser jugadores, buscamos contribuir desde nuestra posición", explicó. Por otra parte, remarcó la exposición pública que implica trabajar en Peñarol y la repercusión que tienen las decisiones que se toman. También destacó la vertiginosidad de los tiempos de trabajo en el ambiente del fútbol.

¿Cómo es trabajar para una organización como Peñarol?
Los clubes no lucran pero a diferencia de cualquier otro emprendimiento tienen un alto contenido de pasión y corazón. El arte de los que trabajamos en este ambiente es disociar la razón del corazón, porque si todas las decisiones uno las toma pura y exclusivamente con la emoción termina siendo un barco a la deriva. Tiene que haber objetivos y reglas de funcionamiento que marquen el rumbo.

¿De qué forma se manejan los resultados deportivos?
En todas las empresas existen variables. En nuestro caso los resultados deportivos son una de ellas. Pero existen dos tipos de variables: las que se pueden controlar y las que no. Para ser más eficientes hay que concentrarse en las que se pueden controlar.

El resultado es producto del trabajo, de la capacidad de los jugadores, del cuerpo técnico y los dirigentes. No son variables de las que no se tiene control.

¿Cómo fue la transformación del club?
Lo primero fue establecer una dirección estratégica y contratar un gerente general. El presidente y los dirigentes plantearon los objetivos y las metas para la profesionalización. Luego establecimos un equipo de trabajo con las actitudes, los valores, y las habilidades técnicas necesarias para alcanzar las metas establecidas. Aplicamos un modelo de gestión que puede ser utilizado en cualquier empresa. En Peñarol tenemos Finanzas, Administración, Marketing y Comunicación, al igual que en cualquier otra organización de carácter lucrativo.

También entendimos que estamos en la industria del entretenimiento. El fútbol ocupa el tiempo de ocio. Por tanto compite con el cine y el teatro, entre otros. El bolsillo del cliente no es infinito: tiene un porcentaje limitado de su ingreso para gastar en ocio. Nuestro objetivo es que nos elija a nosotros, a Peñarol.

¿Cuales son los resultados?
Los logros son evidentes. Ahora tenemos una institución organizada y diseñada para el desarrollo y crecimiento, con gente joven y capacitada. A nivel de resultados, aumentamos la cantidad de socios de 12.000 a 52.000 en dos años y medio. También buscamos darle un valor agregado a los socios. Son nuestros clientes y su satisfacción es fundamental.
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