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El presidente de la Federación Rural (FR), Miguel Sanguinetti, cuestionó severamente las condiciones económicas en que debe desarrollarse el sector agropecuario y que hacen a la competitividad de este rubro, pero especialmente al relacionamiento deteriorado que se mantiene con el gobierno, sostuvo al cierre del 96º Congreso de la gremial realizado en el local Conventos, de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, en Melo.

El dirigente dijo duramente que el sector ha sido “menospreciados por el gobierno, el que en cada oportunidad que ha podido, ha intentado dejarnos mal parados frente al resto de la ciudadanía”, agregando que “no somos enemigos de la patria, somos motores de empuje y desarrollo, para el regocijo y la felicidad de todos los ciudadanos”.

Agregó que se ha procurado convencer al gobierno de que no continúe con políticas erróneas, cuyos resultados son evidentes: “menos productores, más explotaciones grandes y menos empleados rurales. Sin embargo (…), ha seguido para adelante”.

Consideró igualmente que esta lucha no es en vano,“mientras se la defienda con convicción y con determinación. Porque los gobiernos pasan y los países quedan”.

El dirigente dijo estar convencido de que no todo está perdido.

“Y porque estamos con esta actitud positiva y constructiva es que no podemos permitir que a los productores rurales nos traten de inmorales y de no querer colaborar con los más desposeídos”, dijo el presidente de la FR.

Sanguinetti afirmó que “no nos van a explicar a los hombres y mujeres de campo qué es la acción social, cuando hay más de 100.000 uruguayos que viven en casas dignas, gracias a su esfuerzo personal, por supuesto, pero también gracias a que un productor rural (Alberto Gallinal) tuvo la visión de eliminar los rancheríos de la campaña, y lo que no se dice, es que todos los productores rurales colaboran económicamente con dicha obra (el Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural, MEVIR)”.

También cuestionó que el presidente electo en febrero de 2010 le manifestó a los representantes de las gremiales agropecuarias que no habría cambios impositivos para el sector, que se iba a respetar la reforma impositiva del año 2007 y después se “descargó con dos impuestazos, primero el ICIR y ahora el impuesto al patrimonio, los que rechazamos porque la historia ha demostrado lo negativo de este tipo de imposición a la tierra. Por eso pensamos que va a caer por su propio peso”.

También destacó que en el mejor momento de la historia de la agropecuaria uruguaya de los últimos 50 años, hemos perdido 12.000 explotaciones agropecuarias, lo que ha ocurrido porque “la rentabilidad del sector sigue siendo baja y que para aumentarla hay que disponer de mucho capital, que muchas veces el productor común no tiene disponible”.

Se preguntó también “¿qué está pasando? Vemos liquidaciones de tambos todos los días. La respuesta está en los costos, pero mucho más aún en el problema de la mano de obra.

Al referirse a la competitividad, Sanguinetti se preguntó “¿qué sería de nuestro país si el dólar valiera $ 25, si el gasoil costara US$ 1, si la electricidad costara 50% menos y si el estado empezara a reducirse 5% anual? Denle al campo las condiciones para que trabaje, no le pongan palos en la rueda”, advirtió.

“El ICIR entorpeció la relación con el gobierno”
“La creación del ICIR entorpeció mucho la relación con el gobierno y “todos perdimos tiempo y recursos”, afirmó el presidente de la Federación Rural, Miguel Sanguinetti.

Dijo sin embargo que es favorable que se hable de cogestionar recursos para la infraestructura. Creo que esto nos va a involucrar a todos atrás de un mismo objetivo, y va a ser una ida y vuelta positivo para el sector.

En sanidad animal dijo que se avanza lentamente pero queda aún mucho por hacer. “En este sentido apoyamos la idea del Ministerio de llevar adelante un fondo común para la sanidad de todos los rubros”.

Sobre la exportación de ganado en pie, que en el 2010 registró la colocación de 245.000 reses y en el 2012 de 56.000, se preguntó qué está pasando en esta materia.

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