Occidente lo considera un tirano y Rusia un mal menor que sirve como escudo contra el yihadismo. Es así que el gobierno ruso decidió apoyar al presidente sirio Bachar al Asad e iniciar ayer bombardeos contra las zonas que el Estado Islámico (EI) domina en territorio sirio. Vladimir Putin, mandatario ruso, defendió la legitimidad de la intervención rusa al ser solicitada por las autoridades de Damasco. La acción es una nueva desavenencia entre Rusia y Estados Unidos, que ayer se quejó por la decisión de Moscú.
Rusia abrió el camino para la intervención militar en Siria
En contra de los deseos de EEUU, los rusos bombardearon zonas dominadas por el EI