Sacerdote procesado por violación de derechos humanos
Fue acusado de encubrir el asesinato de 28 opositores a las dictadura del general Augusto Pinochet en octubre de 1973, en una decisión sin precedentes en la justicia de ese país
Por EVA VERGARA, AP
En un hecho inédito en Chile, la Corte de Apelaciones de Antofagasta sometió a proceso el viernes al sacerdote Luis Jorquera Molina como encubridor del asesinato de 28 opositores, en octubre de 1973, en los inicios de la dictadura del general Augusto Pinochet.
El comunicado puesto en internet por el Poder Judicial dijo que el sacerdote fue procesado junto a otras once personas, civiles y militares, por el secuestro y ejecución de los opositores en Calama, 1.570 kilómetros al norte de Santiago.
"Ha ocurrido en otros casos en América Latina...en Chile tengo la casi certeza de que es el primer caso que ocurre. Lamentable por la Iglesia y muy afortunado por la justicia", dijo el abogado querellante Eduardo Contreras.
La "caravana de la muerte"
Las ejecuciones en Calama fueron cometidas por la llamada "caravana de la muerte", que secuestró y fusiló a opositores que cumplían penas de cárcel, ordenadas por consejos de guerra a funcionarios y partidarios del derrocado gobierno de Salvador Allende, en 1973, según los informes oficiales.
Fernández Larios enfrenta otro pedido de extradición por el secuestro y desaparición del ex gerente de una empresa estatal de cobre, el militante comunista David Silverman. Fue procesado por asociación ilícita.
Desde la "caravana de la muerte" Fernández pasó a la Dirección de Inteligencia Nacional, la policía represiva de Pinochet, y participó en el asesinato en Washington al ex canciller socialista Orlando Letelier, en 1976.
El comunicado del Poder Judicial dice que en el caso de Fernández Larios y de otros dos militares, "se ordena iniciar los trámites para solicitar a la Corte Suprema su extradición, ya que se encuentran fuera del país".
Testigos sindican a Trincado como uno de los miembros del grupo que desenterró en el desierto los restos de los ejecutados de Calama y los trasladó hasta un aeródromo, desde donde salió un avión que los lanzó al mar.
La acción es una de muchas de la "Operación retiro de televisores", como se llamó a la exhumación de restos de detenidos desaparecidos para lanzarlos al mar, con el propósito de que nunca fueran encontrados, de acuerdo con los informes oficiales.