La plaza Artigas de la ciudad de Salto es algo más que un lugar donde los vecinos del centro de la capital departamental se juntan de tarde a tomar mate o una cerveza a la noche. En tiempos electorales, ese lugar se transforma en un “medidor” de la capacidad de convocatoria de los partidos políticos, según relataron a El Observador militantes y comerciantes salteños.
Salto, algo más que media naranja
Un reducto colorado que ahora vuelve a estar en una disputa muy pareja con el Frente Amplio