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En las reuniones de trabajo que Jorge Venegas mantuvo la semana pasada ni se mencionó la posibilidad de que en cuestión de días puede dejar de ser el ministro. Él sigue con su sonrisa impávida y ni por casualidad se le escapa un “si sigo en el cargo...”. Sin embargo, de la puerta de su despacho hacia afuera reina la incertidumbre.

Aunque insisten en que allí “se sigue trabajando”, y que independientemente del destino de Venegas “hay un plan quinquenal que cumplir”, fuentes del Ministerio de Salud Pública (MSP) confiaron a El Observador que el clima laboral “no es normal” e incluso un jerarca aseguró que el ministerio está “paralizado”. “No se han tomado decisiones importantes en ningún nivel de la estructura ministerial. Estamos en una coyuntura de incertidumbre absoluta a la espera de lo que decida el presidente”, admitió.

“Esperemos que se resuelva rápidamente porque este es un sector muy dinámico que no puede estar sin conducción”, comentó otra funcionaria consultada. La continuidad de Venegas dependerá de lo que la Corte Electoral dirima (ver recuadro).

La distorsión no es nueva. Hace varios meses que Venegas no convoca al gabinete ministerial que tradicionalmente se reunía los lunes para poner en común el trabajo de cada área. El ministro los interrumpió ofendido porque un tema se había filtrado a la prensa. Eso le causó una profunda decepción, según allegados.

Además, en el MSP operan distintos frentes políticos cada vez más irreconciliados entre sí. Según pudo saber El Observador, Venegas –del Partido Comunista– está alineado a la directora de Secretaría General, Graciela Ubach, quien si bien es excomunista conservó un buen vínculo con los dirigentes de ese partido.

En la vereda de enfrente está la Junta Nacional de Salud que dirige Luis Gallo (Asamblea Uruguay), la dirección del Sistema Nacional Integrado de Salud que encabeza Elena Clavell (Partido Socialista) y el equipo de Economía de la Salud, cuyos jerarcas son más técnicos que políticos.

En otro extremo se ubica el subsecretario Leonel Briozzo, del sector Compromiso Frenteamplista que lidera Raúl Sendic. Desde el comienzo Venegas y Briozzo –al que varios han considerado el ministro velado– han evidenciado públicamente sus diferencias.

Según fuentes políticas, hace un tiempo el eje Venegas-Ubach pidió al presidente José Mujica que confiara las decisiones importantes más en ellos que en Briozzo. Esa maniobra viene de la mano de un inicio de acercamiento entre Venegas y Mujica, intermediado por la primera dama Lucía Topolansky.

También está vinculado a una reciente alianza entre los comunistas y el Movimiento de Participación Popular (MPP )por la cual Venegas cedió a ese sector el comando en el proceso de descentralización de la salud a cambio de “paz política”. Desde entonces el subsecretario ha quedado “aislado” y relegado a los temas que tienen estricta relación con su especialidad, como el aborto o la vacuna para prevenir el cáncer de cuello uterino.

Mujica escucha nombres

Mujica ya transmitió a los comunistas que pretende escuchar nombres para sustituir a Venegas.

Según informó La Diaria la semana pasada, cuando el presidente se reunió con los delegados comunistas Juan Castillo, Jorge Gotta y Gabriel Mazzarovich, los dirigentes del PCU le transmitieron que presentarán tres candidatos. Dos de ellos con perfil técnico: la directora del Departamento de Laboratorios del MSP, Cristina Mier, y la directora del Segundo Nivel de Atención de ASSE, Susana Muñiz. El tercer comunista será alguien con más peso político que técnico. Se evalúa al secretario general, Eduardo Lorier, y al dirigente del gremio de la salud privada, Jorge Bermúdez. Lorier será propuesto para el MSP pero también suena como alternativa a Tabaré Aguerre en el Ministerio de Ganadería.

De todas formas, según supo El Observador en base a fuentes políticas, Mujica les dijo a los dirigentes comunistas que escuchará los nombres que le propongan, pero no necesariamente de allí saldrá el nuevo ministro de Salud.

Es por eso que se han mencionado candidatos de otros partidos. A los que ya se manejaban hay que agregar otros dos: la actual presidenta de ASSE, Beatriz Silva, y Miguel Fernández Galeano, que actualmente ocupa un cargo de jerarquía en la Organización Panamericana de la Salud. Como ninguno de los dos pertenece al Partido Comunista, su nombramiento alteraría el equilibrio en las cuotas políticas.

Silva es independiente dentro del Frente Amplio y asumió la titularidad de ASSE en 2011 en sustitución de Mario Córdoba (MPP). Fernández Galeano fue subsecretario de Salud durante el gobierno de Tabaré Vázquez e integra el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP).

Los otros candidatos que el oficialismo maneja desde que surgió la duda sobre la legalidad de Venegas como ministro son Ubach y Eduardo González (MPP), flamante coordinador de Descentralización del MSP.

Aunque hasta ahora Ubach era la candidata con más chance de asumir la titularidad del MSP, fuentes políticas aseguraron a El Observador que esa posibilidad perdió fuerza en los últimos días porque la exdirectora del Hospital de Clínicas no convence al presidente.
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