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La luna de mil entre Nicolas Sarkozy y los franceses parece haber terminado y la popularidad del presidente francés va cuesta abajo en los sondeos, debido a la caída del poder adquisitivo, cuando se acercan las elecciones municipales que el gobierno ve con preocupación.

El estudio confirma todas las encuestas de opinión de las últimas semanas y desde mediados de enero los descontentos son la mayoría.

Los franceses se muestran cada vez más inquietos por las alzas de los alquileres, de la gasolina y de los alimentos.

Los franceses tienen "el sentimiento de haber sido engañados" y Sarkozy "recibe de lleno esta frustración", resumió Brice Teinturier, del instituto de opinión Sofres.

"Nicolas Sarkozy quería ser el presidente del poder adquisitivo y hoy en día, aparte del suyo propio, nada ha aumentado en términos de ingreso para los franceses", comentó el líder del Partido Socialista francés, François Hollande, refiriéndose al aumento del 170% en su salario que el presidente francés se otorgó el año pasado.

También, la muy controvertida visita a Francia en diciembre del dirigente libio Muammar Kadhafi, dañó la imagen de Sarkozy y su voluntad de aparecer como un gran defensor de los derechos humanos.

Numerosos candidatos de la Unión por una Mayoría Popular (UMP, derecha), el partido de Sarkozy, han decidido no realzar su pertenencia partidaria, como el ex primer ministro Alain Juppé en Burdeos (suroeste).

El jefe del Estado, que en un primer tiempo había prometido participar en la campaña por las municipales, dio marcha atrás poco después.


Según el politólogo Jean-Luc Parodi, las próximas municipales -9 y 16 de marzo- van adquiriendo cada vez más un carácter nacional y político.

Sarkozy ha optado por mostrarse sereno y sus allegados afirman que sólo vive un mal momento, porque sus reformas de fondo para reactivar el desarrollo aún no han producido sus efectos.

(AFP)

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