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La presentación de los primeros resultados del sistema de riego de pasturas implementado hace dos años por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) en el Centro de Investigación y Experimentación Dr. Alejandro Gallinal (Ciedag) permitió comprobar que la aplicación de esta tecnología abre una ventana muy buena para la producción de semillas forrajeras, confirmó a El Observador Agropecuario Daniel Formoso.

El técnico en pasturas del SUL hizo referencia a la producción de semillas constatada en un tipo de lotus –el 306, desarrollado por Mónica Rebuffo, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA)–.

“Tiene características similares al maku, pero produce mucha semilla. Tenemos un acuerdo con el INIA para usarlo y ello nos permitiría producir semilla, además de pasto” para la ganancia de peso del animal, explicó Formoso.

Aunque “lleva tiempo, porque son ciclos biológicos”, de esa forma se abre “una muy buena ventana” para la producción de semillas y la expansión del área de pasturas en el país, acotó el técnico del SUL.

Las pasturas

Para la producción animal –invernada de corderos– en pasturas regadas se eligieron especies con el criterio de que fueran “de larga data de utilización en el país, que los productores las conocieran en distintas situaciones y que pudieran compararse cómo están produciendo bajo riego en sus situaciones originales”, recordó Formoso.

Trébol blanco Zapicán, achicoria INIA Lacerta, festuca Rizomat, lotus maku y el trébol rojo Estanzuela 116 cumplieron con ese criterio. A ellas se agregó una especie nueva y sin antecedentes, que fue el raigrás Banquett II, un raigrás híbrido.

Se implantaron 13,5 hectáreas, en parcelas de 2,2 ha de lotus maku; 2,9 ha de festuca Rizomat con lotus Maku y 3 ha de festuca Rizomat con trébol blanco; 2,8 ha de raigrás Banquett II con trébol rojo; y 2,6 hectáreas de achicoria con trébol rojo.

Entre las principales conclusiones, Formoso mencionó que “llamó la atención la producción, en especial de festucas en verano y la productividad que tuvo la mezcla”. Además, el lotus Maku confirmó que “es una especie que si no le faltan agua y fósforo tiene un comportamiento excelente”.

En el caso de la achicoria INIA Lacerta y el raigrás Banquett II fueron “especies para introducirlas en los sistemas de producción para cumplir dos o tres años y luego sustituirlas por otras”, dijo Formoso, y agregó que las otras mezclas “esperamos que duren por lo menos cinco años”.

A modo de conclusión, Formoso dijo que existe mucho interés de los productores por la adopción del riego y adelantó que en el caso de las pasturas forrajeras “el 99% de la producción está dada por el lotus Maku”.

Algunos números

El margen bruto por hectárea para una invernada de lotus maku bajo riego y con una producción de 1.013 kilos vivos de corderos fue de US$ 1.035 a precios actuales y con un costo de pastura más riego de US$ 717.


Ese fue el dato más esperado por el centenar de técnicos y productores que participaron el miércoles 20 de marzo pasado en la jornada de campo Producción animal en pasturas regadas, organizada por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) en el Centro de Investigación y Experimentación Dr. Alejandro Gallinal (Ciedag), en Cerro Colorado, Florida.


El resumen final de la jornada deparó también otros indicadores: las inversiones en el sistema de riego del Ciedag se situaron en US$ 3.247 por hectárea; los costos fijos –amortización más mantenimiento– se ubicaron entre US$ 151 u US$ 185 por hectárea, con una media de US$ 168.


Además, se concluyó que los costos variables son el principal componente del costo, por lo que el sistema tiene alta variabilidad, con especial incidencia del costo de Kw. En una hipótesis de riego de 400 mm el costo es $ 7 por Kw. El costo total de 10.000 litros de agua osciló entre US$ 1,36 y US$ 2,98. El costo por hectárea regada osciló entre US$ 489 y US$ 678, según sistemas y milímetros regados.


Por último, en los casos analizados por los técnicos del SUL, los costos de la pastura con riego están entre US$ 596 y US$ 847 por hectárea.

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