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Edith Casas y Víctor Cingolani, el hombre que fue condenado a 13 años de prisión por haber asesinado a la hermana de su pareja, se casarán mañana, después de tantas idas y vueltas.

Desde el principio de trató de un caso que despertó polémica, sobre todo por parte de la familia de ella. De hecho, según el portal de La Nación, la madre de Edith, Marcelina Orellana, ya había logrado suspender la boda semanas atrás, cuando se presentó en el Registro Civil pidiendo que se determinara si su hija se encontraba en correctas condiciones psicológicas para casarse.

“El Registro Civil de Pico Truncado trasladó la resolución del caso a la justicia civil, que resolvió poco después de que la joven estaba apta para contraer matrimonio”, afirma La Nación.

A pesar de las oposiciones, los felices novios se casarán mañana, en coincidencia con el día de San Valentín, dando una íntima ceremonia en Pico Truncado.

El crimen de la hermana
El cuerpo de Johana Casas fue encontrado el 16 de julio del 2010, con dos tiros en el pecho en un descampado de Pico Truncado. Por el hecho, además del asesino, Víctor Cingolani, está detenido Marcos Díaz, acusado de ser el autor material de los disparos.

Al poco tiempo de finalizar su relación amorosa con Cingolani, Johana empezó a salir con Díaz, y a los seis meses decidieron irse a vivir juntos. A la semana de estar conviviendo, ambos fueron a una fiesta organizada por algunos amigos. Abandonaron el lugar a las 3 de la madrugada, y una hora después, Johana fue asesinada de dos balazos, según informa La Nación.

La policía detuvo a Víctor Cingolani y a Marcos Díaz, quien quedó en libertad por falta de pruebas. Pocos meses después, un ADN realizado en una colilla de cigarrillos encontrada en el lugar del crimen lo incriminó. Díaz se entregó pocos días después de librarse su orden de captura, y desde entonces está detenido.

Tras el asesinato, se realizaron movilizaciones para reclamar el esclarecimiento del crímen de las cuales participaba Edith, la hermana de la víctima, con una remera con el rostro de su hermana. A la vez, visitaba a Cingolani en la cárcel y mantenían encuentros íntimos. Hasta que finalmente decidieron casarse.

A pesar de que los motivos del asesinato de la joven siguen sin conocerse, en el pueblo se habla de que Johana mantenía relaciones con ambos hombres, y que por eso ellos habrían pactado matarla.
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