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Es posible obtener vaquillonas de un año con un peso de 230 kilos a campo sobre el basalto superficial, según un sistema de producción simple basado en manejo, con ajuste de carga, en un esquema comercial de venta de vaquillonas gordas y terneros.

Este es el sistema de producción que Gerardo López mostró en una jornada realizada en su establecimiento, ubicado a pocos kilómetros de Paso de los Toros, en Tacuarembó. El productor es integrante del proyecto de relevamiento y difusión de mejoras en la recría de hembras en vacunos de carne, que desarrolla el Instituto Plan Agropecuario (IPA).

De este proyecto participan otros 14 predios ganaderos ubicados en diferentes puntos del país. López vive en el establecimiento y su señora es empleada en la ciudad de Paso de los Toros.

Integrar ese grupo impulsado por el IPA le ha resultado muy beneficioso pues con las visitas de técnicos y colegas a su predio aprendió la necesidad de ajustar la carga en momentos especiales.

El predio, que cuenta con 271 hectáreas índice Coneat 60 sobre basalto superficial y que incluye 30 hectáreas de mejoramiento, es trabajado por su propietario sin personal asalariado. Tiene una carga animal de 0,60 UG/ha antes del invierno y actualmente con el nacimiento de los terneros llega 0,97 UG/ha.

El ganado venía siendo cruzado con Brangus, pero ahora lo hace con Aberdeen Angus, en procura de tener animales de menor peso, considerando que la zona es muy propensa a los períodos de sequía, la que precisamente en el último período climático adverso 2008/2009 lo castigó con una parición que cayó a 41%, según contó López a El Observador Agropecuario.

Los 230 kilos que se obtienen en las vaquillonas al año de edad derivan de una estrategia productiva que tiene como base manejar la carga animal en el campo en forma adecuada, explicó el productor. En el predio no se utilizan suplementaciones; sí se hace un mantenimiento de sales minerales y de bloques proteicos en el invierno. A esto se agrega el manejo sanitario, donde opinó que “con una buena alimentación, hacer una sanidad elemental del ganado es suficiente”.

Preguntado sobre el manejo en el primer invierno de las terneras que luego alcanzan números de preñez muy aceptables, entendió que lo que hace es trabajar con baja carga. En el predio se trata de llegar con pasto en el invierno. Por esa razón vende los terneros temprano en el mes de marzo. Este año vendió los terneros machos al destete con 208 kilos y luego se venden las hembras como vacas gordas.


Área de mejoramientos

En cuanto a las 30 hectáreas de mejoramientos, se trata de una superficie que se destina a las categorías chicas en el invierno. Es un campo mejorado que fue fertilizado cuatro veces en la década de 1990 y otras cuatro veces en la década siguiente, donde se hacen algunas siembras de Lotus Rincón.

Las vaquillonas de primer entore –a los 2 años– llegaron en este período a los 350 kilos. El entore se hace desde principios de noviembre hasta el 1° de febrero, con un porcentaje de preñez que nunca baja de 85%, y que llegó a 98%.

Para López, hay que estar muy atento siempre a la posibilidad de una sequía y ver qué medidas hay que adoptar en función del tipo de suelos de basalto superficial que tiene su predio. Precisamente en esa época del año es cuando tiene la mayor carga animal porque entra con 0,60 al invierno, pero luego con el nacimiento de los terneros se llega a 0,80 o, como en este año, a más de 0,90 por hectárea.

Para situaciones extremas se deja el destete precoz, por ejemplo lo hizo en 2008/2009 para “salvar las vacas”, en un momento que fue muy complicado pero que igualmente le permitió salir adelante sin tener ninguna muerte de animales.

Por otra parte, López ha utilizado un servicio de promoción productiva del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que le ha permitido levantar limitantes.

Con un grupo de productores creado cuando la sequía de 2008 empezaron a trabajar; ese año lo hicieron con el plan de raciones, luego se incorporaron al proyecto de cría, también al proyecto de agua, que permitió la instalación de un tanque australiano en 2011-2012 para manejar mejor la cobertura y hacer una fertilización que hacía años que no se hacía.

A su vez, para 2014 ya tiene firmado el convenio de asistencia para forestar un sector del predio, en función de que la falta de sombra para los animales es una limitante importante que tiene. Se van a hacer dos quintas de una hectárea y media cada una, que se usarán en sistema de silvopastoreo.


Nutrición clave


“Un productor estadounidense decía en una jornada a la cual asistí que no hay mejor sincronizador de la preñez que la nutrición. Por lo tanto, cuando uno llega con este tipo de animales, bien desarrollados desde abajo, con una buena ternera y el estado que demuestran ahora, obviamente se llega a lo que es ganar en calidad de preñez. Es decir, se preña temprano y se logra una parición temprana. Es todo un ciclo, donde no hay cola de parición, lo que simplifica el manejo”, dijo la ingeniera agrónoma Graciela Quintans, experta en reproducción animal de INIA Treinta Tres, en la jornada realizada en el predio del productor Gerardo López.

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