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Aunque los analistas políticos pronostican una victoria holgada del precandidato Tabaré Vázquez en la interna del Frente Amplio (FA), la elección del domingo es tomada por lo sectores de la coalición de izquierdas como una final. Es que el resultado electoral tendrá consecuencias en un eventual tercer gobierno de la izquierda.

La lucha por marcar votos para acceder a la vicepresidencia y la disputa por el rumbo de la administración son puntos que mantienen en alerta a los dirigentes frenteamplistas, quienes ven la instancia como un plebiscito sobre el camino a seguir. Para el segundo tema la palabra final estará en octubre de acuerdo a los equlibrios parlamentarios pero los sectores quieren empezar a marcar la cancha.

La elección medirá fuerzas entre agrupaciones que han confrontado en la presente administración y perfilará el rumbo de un eventual tercer gobierno del FA, en una interna polarizada por quienes impulsan la profundización del modelo y los grupos que se vuelcan hacia un perfil de centro izquierda.

La vice
Más allá de que no se trata de un cargo clave para la gestión, la vicepresidencia marcará el camino del gobierno de Vázquez. Una cosa será una administración con el rumbo marcado por el astorismo y los socialistas, y otra, si quienes crecen son los impulsores del denominado giro a la izquierda. Así lo advierten incluso distintos dirigentes frenteamplistas.

Dentro de la lucha por el rumbo de la eventual nueva administración, la interna tendrá injerencia en la designación del binomio. Si bien Vázquez señaló que él elegirá su compañero de fórmula, el resultado de las urnas será clave en la presión que las agrupaciones puedan ejercer para acceder al cargo.

La vicepresidencia comenzará a ser negociada con los resultados a la vista el día posterior a la elección. Los sectores ya comenzaron a fijar reuniones bilaterales a partir del próximo lunes, dijeron a El Observador dirigentes del FA.

Según supo El Observador, en el último tiempo ganó espacio como posible integrante del binomio la presidenta del FA, Mónica Xavier. La dirigente socialista fue propuesta por el vicepresidente, Danilo Astori, y su nombre es visto con buenos ojos por Vázquez. Además, Astori fue reafirmado la semana pasada por el precandidato como su aliado político.

Pese a la cercanía entre Vázquez y Astori, en caso de que la alianza conformada entre el MPP, los comunistas y Compromiso Frenteamplista de Raúl Sendic, obtenga superioridad en las urnas, el respaldo popular será un argumento utilizado para abrir una negociación con el precandidato y exigirle a Vázquez un lugar en la fórmula.

Esos sectores postulan a la senadora Lucía Topolansky y a Sendic. La comunista Marina Arismendi, que tiene sintonía con Vázquez e integra su comando de campaña, es otra de las opciones. A priori, Topolansky corre de atrás ya que en el pasado tuvo cruces con el precandidato. En tanto, la interna representa un desafío para Sendic ya que medirá por primera vez su respaldo popular en las urnas.

El plebiscito
“No sólo elegiremos al candidato presidencial si no que también se plebiscitará cómo asumimos los diferentes sectores nuestra proyección de futuro y el programa que nos une a todos, es decir, de la forma en que se procese la votación en la interna de la coalición, estaremos diciendo a los frenteamplistas qué Frente Amplio queremos, qué modelo de izquierda queremos y qué manera de izquierda queremos para gobernar”, dijo a El Observador el director general de Rentas y dirigente del Frente Líber Seregni, Pablo Ferreri.

Uno de los referentes del comando de campaña del MPP, el diputado Anibal Pereyra, marcó la postura de su grupo sobre el acomopañante de Vázquez. “La formula debe tener determina-

das fortalezas. Debe ser un binomio que represente el conjunto de la fuerza política; que acumulen y no que sean cara y contra cara. La unidad y diversidad del FA debe estar representada”, afirmó a El Observador.

El dirigente del MPP insistió en que el compañero de Vázquez será elegido por el Plenario del FA. Sin embargo, en el entorno del precandidato asegurán que la decisión será del expresidente.

En 1994 cuando el peso orgánico de sectores del FA desafiaron su decisión de tener a Rodolfo Nin Novoa como compañero de fórmula, Vázquez jugó fuerte y advirtió que si no se avalaba su postura la fuerza política debía buscarse otro candidato.

La definición de la fórmula será una medida del peso de Vázquez. Tras cinco años alejado de la interna partidaria, su ascendencia sobre la línea radical del FA quedó en cuestión. Si bien durante su primer mandato su estilo le permitió liderar la gestión sin enfrentamientos, los analistas políticos advierten como una incógnita el escenario que se generaría si el MPP, los comunistas y Sendic tienen el control del Parlamento.
Temas:

Decisión 2014

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