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Ni en los últimos años de dictadura bajaron las rapiñas en Uruguay. Tampoco en el primer gobierno democrático después del período de facto (1973-1985), que lideró Julio Sanguinetti (1985-1990), ni en el siguiente, ni en el siguiente. En realidad ningún gobierno de la década del 80 en adelante pudo frenar el crecimiento de los robos con violencia, como define el Código Penal a las rapiñas. Algún año de forma aislada ese delito registró una caída, pero la tendencia siempre fue al alza.

El Equipo de Datos de El Observador procesó y analizó las estadísticas oficiales que publica el Ministerio del Interior. De ese trabajo surge que ningún período de gobierno logró bajar las rapiñas, aunque algunos pudieron desacelerar su crecimiento. Durante el primer período de Sanguinetti fue cuando –en promedio– subieron más las rapiñas, y en segundo lugar en el de Tabaré Vázquez (2005-2010). En cambio, cuando crecieron menos fue durante el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005), y en el de José Mujica (2010-2015), en segundo lugar. Pero nunca bajaron si se miden los períodos de gobierno (ver infografía).

Así, la cantidad de rapiñas que se cometen cada año fueron creciendo, por la acumulación registrada en cada gobierno, sin importar su pelo político. En 1985 hubo casi 1.600 y en 2013 diez veces más, por efecto de esa acumulación. En la estadística porcentual no es lo mismo el crecimiento de a cien o de a miles. Es preciso tener en cuenta la época y el año inmediatamente anterior para contemplar el incremento. En el discurso público a menudo se alude al número total de las rapiñas de cada año para compararlas con períodos anteriores. La realidad se refleja y se explica de una forma más objetiva si se compara porcentualmente.

Las rapiñas son –junto con los homicidios– el delito que refeja con más claridad la inseguridad. El tema preocupa a los uruguayos y así lo reflejan de forma insistente las encuestas de opinión pública. En la campaña electoral rumbo a octubre el problema estuvo prácticamente ausente pero en esta recta final, cuando quedan diez días para las elecciones todos los partidos se vieron en la necesidad de presentar soluciones y plantear compromisos.

El candidato del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, propuso bajar como “mínimo” el 30% las rapiñas y los hurtos en un plazo de cinco años, si gana la elección. “Y vamos a cumplir”, aseguró. También se planteó como meta bajar la reincidencia de los presos a 30%. Hoy está en 52%, según el Ministerio del Interior.

El objetivo es ambicioso, ya que no solo se propone frenar el incremento de las rapiñas (que como se dijo no se ha logrado en ningún gobierno después de la dictadura), sino que además se propone bajar 30% las rapiñas. En cuanto a los hurtos el desempeño es distinto, ya que hubo períodos de gobierno enteros que lograron reducir –aunque de forma moderada– ese delito.

Si se cumpliera la promesa de Vázquez, las rapiñas descenerían de casi 20 mil a 13 mil por año y volverían al nivel de su último año de gobierno. Y en ese momento la preocupación por la inseguridad era casi la misma.

Por su parte, el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, se comprometió a tomar las medidas necesarias para que en el período de un año la población sienta que la política en seguridad cambió y “la gente se sienta segura”, auguró . Sin embargo, no dio a conocer metas concretas, que se puedan medir. Ha dicho que ese cambio no necesariamente se podrá ver en las estadísticas, pero sí en la percepción de la gente.

“Perfectamente posible”

Pese a ser el área de la gestión donde la oposición más critica al Frente Amplio, de cara a un eventual tercer gobierno de la izquierda, Vázquez planifica una continuidad de las políticas desarrolladas por la administración del actual ministro del Interior, Eduardo Bonomi, e incluso ya lo ratificó en el cargo en caso de un triunfo.

Vázquez reivindicó la semana pasada en su gira de cierre de campaña por el interior la gestión en seguridad de la izquierda y advirtió que el modelo oficialista es distinto al que proyectan blancos y colorados. “Pretenden mejorar la seguridad volviendo a lo anterior. A las comisarías, a bra bra bra (sic), a todo eso. Nosotros apostamos a la convivencia ciudadana”, dijo el jueves pasado en Rocha.

Al día siguiente en Maldonado, criticó sin vueltas la promesa del candidato blanco, quien garantizó “cambios notorios” en seguridad en un año. Afirmó que conoce el programa de su adversario pero no lo entiende y dijo que los cambios ya se están notando.

“No tenemos que esperar a las elecciones y un año y que cambie nada. ¿Por qué digo esto? Y lo voy a sostener con números. Y con seriedad. Los homicidios en 2013 bajaron un 10%. Las rapiñas, que venían subiendo año a año en un porcentaje entre 16% y 18% cada año, en 2014 subieron 9%. Quiere decir que ese aumento descomunal ya había empezó a bajar”, dijo Vázquez. El miércoles dobló la apuesta cuando se comprometió a reducir las rapiñas 30% para el fin de su eventual mandato.

En cuánto a los instrumentos, para lograr cumplir su promesa Vázquez pone el énfasis en la extensión a todo el país de la red de videovigilancia como una de las claves para reducir los índices delictivos. En ese sentido, señaló que en Ciudad Vieja desde que las cámaras están operativas hubo una disminución del 50% en los delitos contra la propiedad.

Del mismo modo, promete mayor cantidad de patrulleros en la calle en distintas zonas y una respuesta más rápida basada en el 911.

En el comando de Vázquez advierten que las mejoras en los indicadores sociales, sobre todo la disminución de la pobreza y del desempleo, tendrán efectos sobre la reducción de los índices delictivos. En el plano social el FA proyecta la extensión de proyectos sociales integrales en base a plazas públicas como la desarrollada en el barrio Casavalle.

Bonomi aseguró ayer que es “perfectamente posible” cumplir la meta trazada por Vázquez. “No era posible cuando ingresamos, porque costó una restructura a la Policía y la incorporación de elementos de tecnología, armamentos, vehículos. Pero a partir de enero de este año llevamos algunas experiencias piloto, en Ciudad Vieja, Centro, ahora en 8 de Octubre, el otro día inauguramos las cámaras en General Flores. Y esas experiencias, sobre todo las que llevan más tiempo, han demostrado que hubo un descenso muy importante por arriba de ese 30% que manejó el doctor Vázquez”, dijo el ministro.

Primero lograr que no aumenten

Lacalle Pou dijo ayar que para que la gente esté más segura en un año, se debe lograr “que no aumentan las rapiñas”. “Tienen que ir de la mano los datos oficiales con la sensación de la gente. Si las rapiñas no crecieron, hay un relativo éxito y un relativo cumplimiento del compromiso”, dijo en entrevista con el programa No Toquen Nada de Océano FM.

Lacalle afirmó que eso se reflejará en que habrá “más patrullaje, mejor respuesta, mejor solución de las denuncias, que hay una presencia en las comisarías para denunciar, que hay un ministro del Interior que es el primer policía y retoma la cadena de mando, que genera confianza”, expresó.

“El presidente es el responsable último de la seguridad, si no se logra el responsable voy a ser yo”, agregó.

Al ser consultado sobre el anuncio de Vázquez de bajar las rapiñas dijo que es un compromiso “contradictorio”. “No voy a hablar de Vázquez, pero voy a decir lo que pienso de los porcentajes (...) Decir que va a bajar a 30%, cuando las rapiñas crecieron un 140%, es un crecimiento enorme”, señaló.

Gobierno reparte libro con logros

El Ministerio del Interior envió ayer a los medios de comunicación un librillo impreso en papel satinado y a todo color, que resume los logros de la administración de Eduardo Bonomi. Se titula “Una gestión en marcha”, y en las 28 páginas recorre las inversiones y conquistas del gobierno de José Mujica en la materia, sobre todo el fuerte incremento salarial del personal policial, la incorporación de tecnología y equipamiento. Sin embargo, da un lugar poco destacado a las cifras de delitos. Destaca que se desaceleró el crecimiento de las rapiñas en el área metropolitana, que cayó la reincidencia 12% entre 2009 y 2013, y que el 68% de los reclusos estudia o trabaja.

(Producción: Federico Comesaña y Leonardo Luzzi)

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Decisión 2014

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