La situación en Siria, país en guerra desde hace más de tres años, “es desesperante”, dijo a El Observador Raúl Rosende, un uruguayo que trabaja como coordinador de Naciones Unidas en Damasco de la distribución de las donaciones que llegan a ese país. Uruguay no aporta recursos económicos, pero el gobierno del presidente José Mujica sorprendió al ofrecerse para recibir a unas 120 personas, la mayoría niños, que actualmente están en el campo de refugiados Zaatari en Jordania. Ahí viven en carpas más de 100 mil sirios.
Seleccionan a los sirios que vendrán
Una misión del gobierno uruguayo viajará a Ginebra a definir con Naciones Unidas la llegada de niños sirios