La habilidad para las matemáticas y para leer la determinan en buena medida los mismos genes, según un estudio publicado el miércoles en Nature Communications, que subraya, no obstante, la importancia del entorno para el desarrollo de la persona.
Ser bueno en matemáticas podría ser una cuestión genética
Es lo que propone un equipo de investigadores a partir de un estudio con gemelos. Sin embargo, también reconocen la importancia del contexto social para el desarrollo de esta aptitud