Un reciente estudio científico determinó que el momento del día en el que se realiza actividad física influye directamente en el control de la glucosa. La investigación analizó los patrones de movimiento de adultos con sobrepeso y concluyó que existe una franja horaria óptima para maximizar los beneficios metabólicos del ejercicio.
El trabajo fue publicado a principios de 2026 en la revista científica Obesity, publicación oficial de The Obesity Society, y fue liderado por investigadores de la Universidad de Granada, en España. El equipo se centró en evaluar cómo el reloj biológico y el momento del esfuerzo físico impactan en la regulación del azúcar en sangre.
Los hallazgos de la investigación
El estudio observó a 186 adultos con un promedio de edad de 46 años, todos con sobrepeso u obesidad y al menos una alteración metabólica. Durante un período de 14 días, los científicos monitorearon simultáneamente la actividad física y los niveles de glucosa de los participantes mediante dispositivos portátiles.
Los resultados demostraron que la actividad física de intensidad moderada a vigorosa realizada durante la tarde y la noche es la más beneficiosa para reducir los niveles diarios de azúcar en sangre. Los investigadores definieron el horario vespertino y nocturno como la franja que comienza a partir de las 18:00 horas.
El impacto en el metabolismo
El doctor Jonatan R. Ruiz, autor principal del estudio y catedrático de la Universidad de Granada, explicó que el ejercicio en este horario específico mejora la homeostasis de la glucosa. Esto resulta fundamental para las personas con resistencia a la insulina o problemas de regulación metabólica.
La investigación concluyó que concentrar el esfuerzo físico al final del día ayuda a estabilizar el azúcar en sangre de forma más efectiva que los entrenamientos matutinos. Los datos indicaron que el cuerpo responde de manera diferente al estímulo del ejercicio según el ritmo circadiano.
La importancia de la prescripción precisa
El informe médico destaca la necesidad de avanzar hacia una "prescripción de ejercicio de precisión". Esto implica que los profesionales de la salud y el deporte no solo deben recomendar la cantidad y el tipo de actividad física, sino también el momento óptimo del día para realizarla.
Mantener los niveles de glucosa bajo control es un factor clave para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes tipo 2 y otras enfermedades cardiovasculares. El estudio aporta evidencia sólida para optimizar las rutinas de entrenamiento y aprovechar al máximo los beneficios metabólicos del movimiento.