En el ocaso de una vida tumultuosa, este enemigo de dar concesiones a los árabes concluyó entregando territorio y ofreciendo a los palestinos construir su propio estado.
En el ocaso de una vida tumultuosa, este enemigo de dar concesiones a los árabes concluyó entregando territorio y ofreciendo a los palestinos construir su propio estado.
Su vida está plagada de asombrosas sorpresas. Tal vez la más grande fue cuando lo eligieron primer ministro en el 2001, a los 73 años de edad. Pasó su primer período aplastando una insurrección palestina, y el segundo ordenando la retirada de la franja de Gaza. Eso dio a los 1,3 millones de palestinos cierto grado de libertad del control israelí, abriendo el camino a un esbozo de acuerdo final de paz con sus enemigos árabes.
Sharon combatió en la mayoría de las guerras de Israel, obtuvo reputación como un talentoso militar, y fue el padrino de la campaña para crear asentamientos judíos en la Franja de Gaza y en la Cisjordania. Detestaba al líder palestino Yaser Arafat y era detestado en el mundo árabe.
Pero poco de lo que ha hecho carece de controversias. Los palestinos dicen que la barrera oculta la confiscación de tierras, y que la retirada de Gaza es el preludio a aumentar el control de la Margen Occidental. La desconfianza que tienen de Sharon está acrecentada por el recuerdo de la invasión al Líbano que lideró en 1982, y que condujo a la matanza de palestinos en campos de refugiados por parte de libaneses cristianos aliados de Israel.
Su mejor momento llegó cuando condujo a sus hombres a través del Canal de Suez para ayudar a cambiar la marea en la guerra de Yom Kipur de 1973. Su peor momento fue la invasión del Líbano, que promovió como ministro de Defensa, y que derivó en las matanzas de palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila.
(AP)