Las penas que impone la FIFA por los actos de inconducta son dignas de un fútbol millonario muy alejado de la realidad de todos los domingos en la liga local; para que tengan una idea agarrar a un rival vale 7.500 dólares
Las penas que impone la FIFA por los actos de inconducta son dignas de un fútbol millonario muy alejado de la realidad de todos los domingos en la liga local; para que tengan una idea agarrar a un rival vale 7.500 dólares
“Acá te cobran hasta por respirar” dijo con tono de resignación la pasada semana un dirigente que integra la delegación de Uruguay luego de participar del encuentro con las autoridades de la FIFA.
No era para menos, los directivos habían sido informados de que entrar tarde a la cancha, salir a calentar después de la hora señala, ocupar un lugar que no corresponde en el palco, todo es motivo de pena económica.
Pero lo peor son las multas que se aplican por las acciones de los jugadores en el campo de juego. Un mundo sumamente alejado de la realidad de todos los domingos del fútbol uruguayo.
Es que, por ejemplo, para aquellos que simulan una acción e intenta sacar provecho se los amonesta y se les cobra una multa de US$ 10 mil.
Otros detalles: por agarrar a un rival US$ 7.500; expulsión por doble amarilla tiene un precio de US$ 7.500 y la roja que recibió Maximiliano Pereira tiene el mismo costo, según revelaron fuentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol a El Observador.
En el Mundial pasado de Sudáfrica 2010 los valores de las penas eran de 4.000 francos suizos las tarjetas amarillas y 5 mil las rojas.