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El Papa Benedicto XVI afirmó que la Iglesia católica "no tiene fronteras", "es universal" "y habla todos los idiomas del mundo", en la misa que celebró en el santuario de Santa María di Leuca, en la región italiana de Apulia, adonde llegó este sábado en visita pastoral.

El Papa recordó en su homilía que a este santuario se le conoce como el de "finibus terrae", pues era el lugar que marcaba el límite del Imperio Romano, y señaló que, sin embargo, la Iglesia católica "no tiene fronteras, es universal".

Benedicto XVI añadió que la misión de la Iglesia católica es "hablar en todos los idiomas del mundo" y que su originaria vocación es "ser, como revelaba el profeta Abraham, una bendición para todos los pueblos de la Tierra".

Según el Papa, la Iglesia católica "ejerce un influjo positivo en el plano social porque promueve una humanidad renovada y relaciones más abiertas y constructivas".

Por otra parte, dijo a los jóvenes del sur de Italia que "el bien siempre gana, aunque a veces puede aparecer derrotado por los atropellos y las artimañas".

El Papa se trasladará después a Brindisi, donde mantendrá un encuentro con los fieles de la ciudad, en particular con los jóvenes.

(EFE)

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