También admite un mayor riesgo de cortes de “alto impacto” que podrían alcanzar a dos tercios del país, y que el crecimiento de la infraestructura eléctrica a mantener “supera ampliamente” las capacidades actuales y “no es posible atender las actividades como corresponde”.
El presidente de la Agrupación de Funcionarios de UTE (AUTE), Gabriel Soto, dijo este jueves a radio Sarandí que el sindicato denuncia desde hace ocho años que la cantidad de trabajadores de la empresa es insuficiente. Y que las aseveraciones contenidas en el informe las hace el cuerpo gerencial. “Si las hace un sindicato podría ser tomado como que es parte de una estrategia para embarrar la cancha, como muchas veces se nos ha acusado”, recordó.
El dirigente sindical explicó que en 2013 una reestructura arrojó que para hacer frente al servicio la empresa debería tener una plantilla de 8.400 funcionarios propios, y un porcentaje de áreas que se definió podían ser tercerizadas, lo que lo elevaba a 10.000 la plantilla. “En aquel momento éramos 6.600 en UTE y se hizo un plan para poder llegar a 8.400 que nunca se llegó a instrumentar porque empezó el recorte. Llegamos al 2019 ya boqueando porque mantuvimos la misma cantidad de funcionarios”, manifestó.
Por otro lado dio algunos ejemplos de cosas que según el sindicato están sucediendo actualmente. Apuntó que hay 15 localidades del país en las que no hay personal de brigadas y cuando hay un apagón o un temporal debe acudir personal de otras localidades. “Están quedando hasta uno o dos días sin energía en un país que es chiquitito. No estamos hablando de ciudades o instalaciones metidas en el medio de la selva”, afirmó.
Y añadió que “hay instalaciones importantes”, como el caso de la Subestación Palmar, que no cuentan con la cantidad de funcionarios necesarios. Además, dijo que en el servicio de Telegestiones hay “esperas con suerte” de 30 minutos. También apuntó que indicadores como las horas de corte aumentarán 2,8% este año y la frecuencia de corte 7,5%.
Por otra parte, la presidenta de UTE, Silvia Emaldi, aseguró este jueves a El País que la “calidad del servicio no está comprometida”. Emaldi indicó que pidió a las gerencias un informe con el estado de situación “debido a la edad de la plantilla de UTE”, tomando en cuenta que en los próximos cuatro años “se van a estar jubilando unas 1.400 personas”. Ese informe será la base para comenzar las negociaciones con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), según explicó.
“De acuerdo a este informe las áreas plantearon la necesidad de que ingresen un total de 900 personas en los próximos dos años”, dijo. Y añadió que “durante este año y principios del año próximo a UTE estarán ingresando unas 300 personas producto de llamados externos”.
“La realidad concreta es que la calidad del servicio no está comprometida. Tanto el ingreso de personal como las inversiones y los gastos de mantenimiento fundamentalmente están dirigidos hacia las áreas del sector operativo de la empresa (...) En las áreas administrativas y comerciales es posible seguir automatizando procesos”, afirmó.
“Vamos a priorizar el ingreso de personal para que efectivamente la calidad de servicio sea la que tiene UTE, igual o mejor, que es lo que este Directorio está apuntando”, dijo la presidente del ente.