Los torneos de fútbol se viven con mucho nerviosismo. Sobre todos los mundiales. Y más si estás en etapas decisivas como Argentina, que se apresta a definir el máximo certamen de este deporte el próximo domingo.
Los torneos de fútbol se viven con mucho nerviosismo. Sobre todos los mundiales. Y más si estás en etapas decisivas como Argentina, que se apresta a definir el máximo certamen de este deporte el próximo domingo.
Por eso, los medios argentinos como La Nación advierten sobre el llamado "Síndrome Abreu", un fenómeno que empezó a describirse en el mundial de Alemania 2006, pero que empezó a conocerse más en 2010 tras el penal decisivo que convirtió el minuano ante Ghana y que llevó a la celeste a la semifinal.
Según se investigó en 2006, los eventos cardiovasculares aumentaron por estrés emocional en Múnich (Alemania) durante la Copa del Mundo, fecha en que el New England Journal of Medicine realizaba un estudio sobre el aumento de chances de sufrir un ACV o estrés emocional.
El número de emergencias cardíacas se duplicaba cuando Alemania jugaba partidos en el Mundial, a diferencia de los días en los que no lo hacía.
Los eventos cardiovasculares agudos se evaluaron en 4.279 pacientes. En los días de partidos de la selección alemana, la incidencia de emergencias cardíacas fue 2,66 veces mayor que durante el período de control.
Entre los pacientes con eventos coronarios en los días en que jugó el equipo alemán, la proporción con enfermedad coronaria conocida fue del 47,0%, en comparación con el 29,1% de los pacientes con eventos durante el período de control.
Se observó que, particularmente en hombres con enfermedad coronaria conocida, se necesitan urgentemente medidas preventivas, según el estudio.
Es sabido que terremotos, guerras y eventos deportivos, pueden aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares. Ahora, se le suman partidos de fútbol.
Esto también se estudió en Uruguay y es conocido como el síndrome coronario agudo (angina inestable, infarto agudo de miocardio) que adoptó el nombre de Sebastián “Loco” Abreu. Fue luego de un estudio realizado en Uruguay con una paciente de 39 años que sufrió un infarto agudo de miocardio, por estrés durante el partido de Uruguay-Ghana en cuartos de final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010.