Desde finales de 2010, la ola de masivas revueltas antigubernamentales conocida como Primavera Árabe sigue sacudiendo las arenas de Medio Oriente. Las ondas expansivas del terremoto político surgido con la caída del dictador tunecino Ben Alí hizo temblar los herrumbrados regímenes árabes y hasta se llevó puesto a cuatro de ellos. En algunos casos, la dura represión a la protesta terminó provocando abiertos enfrentamientos bélicos, como en Siria.
Siria, entre Libia y Yemen
Dos posibles escenarios asoman como salida al conflicto: el triunfo militar de los rebeldes sobre el régimen, como alienta Occidente, o una salida negociada de Al Asad, como intentan Rusia e Irán