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Emprender no es sencillo y si es con un familiar o tu pareja se vuelve un gran desafío diario pero al mismo tiempo tendrás al lado a un compañero que estará junto a ti en las buenas y en las malas, que tiene similares objetivos para su vida, con el que compartís valores y, sobre todo, a una persona de gran confianza,que no es menor en cualquier negocio.

Muchas de las parejas que tienen emprendimientos en común se conocieron en el ámbito académico o profesional y prácticamente el sueño del emprendimiento ha surgido al mismo tiempo que se afianzaba la pareja.

Con Pablo (Arriola) nos conocimos trabajando en un canal de televisión. Si bien en el trabajo prácticamente no teníamos contacto laboral, empezamos a compartir nuestra visión del audiovisual y de la televisión y ver que teníamos mucho más en común que la vida de pareja que se estaba consolidando.

A los dos años de estar juntos decidimos hacer una experiencia de vida en el exterior que fue el impulso para descubrir nuestro espíritu emprendedor. Luego de buscar trabajo unos meses, decidimos impulsar un proyecto propio junto a un amigo. Al año decidimos regresar a Uruguay y tener la productora con la que soñamos durante el año en México DF. Así nació OZ media, nuestro “primer bebé”.

Era 2002 así que no fue fácil. Teníamos más experiencia como realizador y productora de TV que como empresarios. Tampoco teníamos formación empresarial, así que los primeros años fueron de mucho aprendizaje en conjunto. También esos primeros años fueron de un equipo reducido en el que para muchas cosas fuimos solo nosotros dos.

En esos primeros años de conocimiento personal y como emprendedores fueron clave para poder entendernos bien, saber qué queríamos de la vida y de la empresa en la que dejábamos más horas que en nuestra casa. Teniendo los objetivos claros y a medida que íbamos consolidando la empresa fuimos creciendo en personal, armando un equipo en el que pudimos confiar y delegar.

En estos años (14 de pareja y 13 de emprender juntos) hemos aprendido muchas cosas de esta relación trabajo/pareja. A continuación van algunas anotaciones y máximas que nos han sido útiles:

División de tareas
La división en función de las fortalezas de cada uno, consultando con el otro pero también confiando en la decisiones que puede tomar, o sea dejar hacer. La separación de tareas también es necesaria cuando trabajas con tu pareja para tener esos momentos en el día en el que cada uno puede estar en lo suyo, con una cierta independencia. En estos casos cuidar la pareja es cuidar también la empresa y viceversa.

No mezclar los tantos
Algo que siempre tratamos de cuidar es que en la oficina hablamos de la oficina y en casa de los temas de la casa. No siempre es fácil pero se puede. Cuando no podes evitarlo lo mejor es manejarlo con naturalidad como parte de lo que te ha tocado.

Impulsar los sueños del otro
Tanto en lo empresarial como en lo personal esto es algo que sentimos que es importante, que cada uno pueda desarrollarse como persona y lograr todo lo que se propone en la vida. Alguien frustrado no es alguien con el que quieras compartir tu trabajo o tu vida.

Tolerancia
Practicar la tolerancia día a día es fundamental para compartir la vida con otra persona y llevar un emprendimiento a cabo.

* directora ejecutiva de OZ media.

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