El caso de Sofía Bueno se dio vuelta y dejó a todos mal parados. El martes la joven retiró mil dólares de una cuenta bancaria de su padre, Ruben Bueno, quien se percató del faltante y se lo hizo saber. Al día siguiente, en el mediodía del miércoles, Sofía dio un parcial en la Universidad Católica, donde estudia Nutrición, llamó por teléfono a su madre, su novio y una amiga, pero no habló en ninguno de los tres casos y apagó el celular. Su madre, que conocía del retiro de dinero y de algunos problemas de salud que padece Sofía, se preocupó y decidió ir a buscarla a su trabajo, un local de ropa de Punta Carretas. Era la hora 14, Sofía no había ido a trabajar ni respondía su celular y, entonces, media hora después hizo la denuncia policial y comenzó a girar la bola de nieve de su búsqueda que copó las redes sociales y los medios por algo más de 24 horas.
Sofía Bueno simuló un secuestro pero Justicia descarta procesarla
El caso se dio vuelta cuando reconoció ante la jueza que se fue de su casa por su cuenta