Sténeri: acusación de OCDE perjudicará a Uruguay en el corto plazo
El ex director de la unidad de gestión de deuda espera un impacto "en el corto plazo" por la inclusión del país en una lista de paraísos fiscales
Carlos Sténeri, ex director de la estatal unidad de deuda del Ministerio de Economía en Washington (EEUU), entiende que la posición de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que calificó a Uruguay como paraíso fiscal, “va a perjudicar al país en el corto plazo y generará un impacto negativo”.
“La incertidumbre perjudica y el hombre es un animal asustadizo y averso al riesgo”, comentó Sténeri este martes, en un evento en Rara Avis organizado por la Asociación de Cámaras de Comercio Binacionales del Uruguay.
El título de la disertación fue “promoviendo la integración comercial entre Uruguay y el Mundo”.
“Uruguay demostró que tiene credenciales para protestar donde sea ante lo que es completamente inmerecido”. “Uruguay no es un paraíso fiscal”, “Uruguay nunca maquilló un número ni en las buenas ni en las malas”, “Uruguay cumple y respeta la letra de los contratos”. Por eso el país debe tener una “actitud frontal donde sea y ante quien sea” afirmó Sténeri, al responder una pregunta sobre qué camino debe tomar el gobierno ante el mantenimiento de la OCDE en una lista gris.
Sténeri, que trabajó desde Washington para varios gobiernos tras el advenimiento de la democracia, señaló que el país está sólo y no debe esperar nada de nadie. Recordó que en la crisis de 2002 Uruguay también estuvo solo y no recibió ni un consejo del MERCOSUR.
Esta semana el gobierno reaccionó ante la acusación del G20 acerca de que Uruguay es un paraíso fiscal. La cancillería convocó de urgencia al embajador en París y por otro lado pidió explicaciones al embajador francés en Montevideo sobre las declaraciones del presidente Nicolás Sarkozy quien anunció que los paraísos fiscales “serán apartados de la comunidad internacional”.
La administración de Mujica, no acepta esa calificación.
En octubre pasado la OCDE impidió a Uruguay avanzar a una segunda fase de revisión y lo mantuvo en la lista gris por ser renuente a informar a otros Estados de datos tributarios. El organismo también cuestionó las dificultades para acceder al levantamiento del secreto bancario y el régimen de acciones al portador de Uruguay que no permite conocer la identidad de los propietarios de compañías.