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Lejos de limar las aspere0zas para lograr una relación más fluida entre el Ministerio del Interior y la Justicia, se siguen produciendo episodios que profundizan los matices entre los dos organismos. Este lunes, en Casa de Gobierno, el ministro Guillermo Stirling volvió a embestir contra el juez Colmenero a quien acusó de haber intimidado a los funcionarios policiales que presentaron el informe sobre su actuación en el caso de los homicidios de Trigo y Martínez en Colonia y cuestionó, asimismo, a quienes permiten que un juez que tiene una investigación administrativa en curso haga declaraciones públicas.

A su vez, agregó que también "llama la atención que un juez haya tenido expresiones descalificadoras de la posición y los juicios de los policías aún sin conocimiento de las declaraciones y los textos de estos en una clara - yo digo- intimidación al juez investigador, William Corujo".

En las últimas semanas se sumaron una serie de casos en los que las investigaciones policiales y las judiciales difirieron en sus conclusiones. Los jueces no encontraron pruebas suficientes para procesar a dos personas acusadas por la Policía de la rapiña y asesinato a un conductor de ómnibus en Cerro Norte. Los agentes policiales también llevaron ante el juez a tres personas sospechosas de producir pornografía infantil, pero el magistrado no halló suficiente prueba para procesarlos. El Ministerio del Interior también señala a Alejandro Píriz Brum de estar implicado en los crímenes de Andrés Trigo y Lilo Martínez en Colonia, pero el hombre fue procesado por otros delitos.

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