La catedral metropolitana recibió con un aplauso al presidente de la República, José Mujica, y con una ovación al vicepresidente Danilo Astori. Ambos se sentaron en primera fila. A la hora 18 en punto, llegó el flamante arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, y la algarabía se multiplicó. “Hay un aire a Francisco”, le comentó Mujica a Astori. “Sí, hay aire a Francisco. Estás hablando de una parte sustancial de la civilización”, le respondió el vicepresidente. “Y sobre todo de nosotros, los latinoamericanos”, concluyó el presidente. El Observador, que estaba a centímetros de las autoridades, escuchó el diálogo.
Sturla asumió el arzobispado, “con aires de Francisco”, según Mujica
“La Iglesia es casa de puertas abiertas, mate pronto”, dijo el sacerdote