Enviado a Rusia
Fah! ¡Qué conferencia la de Luis!", comentaban los periodistas en las afueras de la sala de prensa del Borsky Sport Centre. Desde que la segunda pregunta le fue formulada en inglés preguntándole si le tenía "miedo" o "estaba asustado" por Kylian Mbappé, el delantero de la selección uruguaya sacó cancha, carpeta, aplomo y madurez para medir bien sus respuestas. Y además, contestó en un inglés perfecto.
"Mbappé es un gran jugador, pero tenemos una gran defensa para controlarlo y no solo a él sino a todo el equipo de Francia", contestó.
Su presencia fue una sorpresa para todos. Terminada la práctica se sabía que Diego Laxalt iba a ser uno de los comparecientes a la conferencia, dos horas después. Pero nada se sabía de Suárez. La sala, igual, estaba de bote a bote con medios de España, Francia, Japón, Inglaterra, Argentina y Brasil, además de los uruguayos.
En la cuarta pregunta le consultaron en inglés si el partido era especial por la presencia de Antoine Griezmann, su amistad con Diego Godín y sus costumbres uruguayas. La respuesta de Suárez, tan respetuosa como fluida tuvo un aire cortante: "No estoy en la cabeza de Griezmann, él sabe que esto es un Mundial y que un Uruguay-Francia es diferente. Sabemos que es un partido especial para nosotros, no sé para él", dijo.
Posteriormente, en la pregunta de cierre a la rueda, un periodista español, volvió a cargar sobre el tema y Suárez se explayó en sus conceptos: "Obviamente que por más que diga que es medio uruguayo, no sabe lo que es el sentimiento, la entrega y el esfuerzo que hacen los chicos uruguayos para poder triunfar en fútbol con tan pocas personas que somos. Tendrá sus costumbres, pero el sentimiento nosotros lo sentimos de otra manera".
"Cada uno se prepara antes de un Mundial para mantener la línea de lo hecho en el año. Después del cuarto partido hay mucho estrés y tensión porque se genera un desgaste extra, pero en mi caso y hay otros en el equipo, el examen físico que te hacen 48 horas después me dio mejor que el de los otros tres partidos, será que capaz que no corrí mucho (risas)"
Ojo, tampoco dejó pasar la oportunidad para elogiarlo: "Es un gran jugador, tiene gran técnica en su pierna zurda, pero nosotros tenemos el foco en el equipo de Francia, como dije con Mbappé. Cada partido es distinto, si tienes en foco ganar la Copa del Mundo, debes ganarle a todos. Varios favoritos quedaron afuera porque cada partido es difícil, este es otro partido para acercarnos al objetivo de ganar la Copa del Mundo. Con las grandes selecciones que hay afuera te das cuenta lo complicado que es, mirá lo que pasó ayer entre Bélgica y Japón".
Medios internacionales aprovecharon la volada para preguntarle por Lionel Messi y Neymar. Suárez esquivó discretamente la polémica: "Lo que hablé con Messi me lo guardo, le di mi apoyo por ser mi amigo y me dio sus felicitaciones por seguir avanzando. Pero esto es colectivo, no depende de un solo jugador, si un equipo es compacto será beneficioso para el jugador", deslizó con calidad.
Sobre Neymar evitó pronunciarse si considera que es un jugador que finge demasiado: "Todo el mundo sabe la clase de jugador qué es Ney, yo hablo como jugador y es espectacular. Los árbitros y las cámaras que están detrás están para juzgar. Siempre se lo va a criticar. Hay gente que le gusta y hay gente que no, pero me tiene sin cuidado lo que digan de él".
Este viernes le tocará jugar con el zaguero central francés Samuel Umtiti, su compañero en Barcelona: "Siempre le decía que quería enfrentarlo en tono de joda, se cumplió y ahora hay que ver".
Y en las conferencias de prensa de Suárez, no falta el periodista inglés que le quiere revolver el pasado. La puerta fue en un inglés british tan cerrado que el periodista optó por el español: "Sobre su comportamiento con respecto a Sudáfrica 2010 y Brasil 2014". Alguien más adelanté le sopló "si lo había mejorado".
Sin perder la línea, Suárez la clavó al ángulo: "Si, si, pero ya lo contesté. Uno va madurando, aprendiendo muchísimas cosas y vivir del presente que ahora es jugar con Francia".