Sube el dólar y baja el novillo
El mercado ha ajustado por debajo de US$ 3,50 por kilo en cuarta balanza, que fue la referencia mínima habitual de los últimos dos años
La industria se mantiene firme en su posición de bajar los precios y por eso la faena no se despega de los escasos 30 mil vacunos semanales que incluso esta semana puede haber caído de esa referencia. Aquellas plantas que se dedican mayormente a la exportación se encuentran alineadas y con rigidez de valores, en tanto aquellas abocadas al abasto se muestran más flexibles a la hora de pasar precios.
En materia de precios, los pocos negocios concretados para el novillo especial se hacen entre US$ 3,40 y US$ 3,50, si bien la industria pasa precios sobre el piso de esa referencia. La vaca se negocia entre US$ 3,25 y US$ 3,35.
Se mantiene una importante disparidad entre plantas, las entradas se alargan y en general superan la semana. El final de la operativa hacia Israel es otro factor que presiona a la baja al mercado. Además hay cierres temporales de frigoríficos: a Tacuarembó que ya está cerrado se sumará el cierre de Cledinor a partir de setiembre –otra planta del grupo Marfrig–. Por su parte Carrasco cerrará un par de semanas en setiembre y Cledinor lo hará la última de agosto y primera de setiembre.
En lanares el panorama es distinto, los precios se mantienen muy firmes y con leve tendencia al alza. El cordero se cotiza en el entorno de US$ 3,75 y la oveja a US$ 3,10.
Reflejando la situación del mercado, la Asociación de Consignatarios de Ganado bajó nueve centavos su referencia para el novillo a US$ 3,53 y US$ 3,30 la vaca, mientras la referencia de la vaquilla bajó ocho centavos a US$ 3,44. En tanto la referencia para el cordero subió dos centavos a US$ 3,75 y la oveja a subió tres centavos a US$ 3,10.
La reposición no ha bajado sus cotizaciones –terneros en el eje de US$ 2,45– y es natural que los productores no quieran desprenderse de sus ganados sin reponer antes, por lo tanto el volumen de negocios es bajo.
La faena semanal de bovinos bajó a 30.102 reses para la semana finalizada el 17 de agosto. El descenso semanal fue de 2,5%, y fue 10,7% inferior a igual semana del año pasado. Del total faenado 18.546 fueron novillos y 11.058 fueron vacas (36,7%). Es el menor porcentaje de vacas desde la semana finalizada el 1º de setiembre de 2012, hecho que confirma las altas tasas de preñez luego del período de entore. En términos absolutos, esta fue la faena con menor cantidad de vacas faenadas desde la última del año 2008.
La faena semanal de ovinos aumentó a 28.885 animales, 20,5% superior a la semana pasada y 177,2% superior a la misma semana de 2012. El bajo precio de la lana es una de las claves que puede explicar la diferencia de faena de 2013 y 2012 en momentos en que avanzan las esquilas.
Los precios de exportación para la carne bovina subieron y se ubicaron para la semana finalizada el 10 de agosto en US$ 3.676/t. El promedio de las últimas cuatro semanas fue US$ 3.708/t. El promedio de exportación de las últimas cuatro semanas igual al mismo período de 2012.
Los precios de exportación de la carne ovina se mantienen entorno a US$ 4.000 por tonelada. Para la semana finalizada el 10 de agostos lo precios bajaron y se ubicaron en US$ 3.931/t, con un promedio de las últimas cuatro semanas de US$ 4.054/t. La media de las últimas cuatro semanas se ubicó 5,4% por debajo frente a igual período de 2012.
Los precios de la carne bovina a nivel interno son los que le siguen dando sostén al mercado. Los precios están en los niveles más altos desde fines de mayo. El índice INAC para el kilo de novillo subió y se ubicó en US$ 3,736, 5% por encima del precio que tenía un año atrás, pero ya muy distanciado de los precios actuales. El precio del cordero INAC subió a US$ 3,788 con un nivel 5,1% menor que en igual fecha del año pasado.
Parece consolidarse una nueva estabilidad en el mercado del novillo que permanecerá con un precio menor a US$ 3,50 que fueron piso hasta ahora pero con un dólar de más de 22 pesos. Lo que se pierde por un lado se compensa por otro.