La carrera por reemplazar a Boris Johnson como primer ministro británico ya suma nueve candidatos en el marco de una contienda que está centrada en la cuestión fiscal e impositiva, y en la que muchos aspirantes buscan desmarcarse del exministro de Finanzas, Rishi Sunak, uno de los favoritos.

La última en anunciar su candidatura fue Penny Mordaunt, la exsecretaria de Estado para el Comercio Internacional, de 49 años, la primera mujer en ocupar el cargo de ministra de Defensa en 2019. Mordaunt, una antigua reservista de la armada, se lanzó con una frase que hace referencia a su trayectoria, afirmando la necesidad de que el debate público "se centre un poco menos en el líder" para concentrarse en "el barco".

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La competición por el liderazgo del Partido Conservador, y por tanto por Downing Street -ya que los tories tienen mayoría en la Cámara de los Comunes- se anuncia animada, tras la interminable sucesión de escándalos que terminaron con el gobierno de Johnson, que acorralado no le quedó otra opción que dimitir, tras una avalancha de renuncias de funcionarios con altos cargos en su gabinete.

En la noche del sábado, los exministros de Salud Sajid Javid y de Finanzas Jeremy Hunt anunciaron sus aspiraciones de llegar a Downing Street, según informó el diario conservador Sunday Telegraph. Ambos insistieron en la necesidad de recortar los impuestos, en un intento por tomar distancia de la línea que defendió Sunak, que buscó durante su gestión un saneamiento de las cuentas públicas mediante recortes presupuestarios, en un país que vive la inflación más alta en cuatro décadas.

En un contexto social cada vez más agitado y huelgas de una magnitud que no se registran en décadas, Sunak -en declaraciones a la BBC, el domingo por la noche- reafirmó su postura al señalar que "sin un recorte de impuesto no habrá crecimiento". Javid y Sunak, que anunciaron sus respectivas dimisiones el martes pasado con pocos minutos de diferencia y asestaron el golpe final a Johnson, niegan que sus dimisiones hayan sido un acto concertado para terminar con el gobierno de Johnson.

Ambos se comprometieron a reducir el impuesto que pagan las sociedades. Javid, además, prometió adelantar una reducción en el impuesto sobre la renta personal, que de concretarse se debería aplicar en el próximo ejercicio fiscal.  Hunt, por su parte, contratacó en el programa The World This Weekend de BBC Radio 4 señalando que "ningún conservador debería prometer recortes de impuestos no financiados. Es inmoral endeudar a las generaciones futuras: mis hijos, sus hijos, nuestros nietos, solo por el bien de la mermelada de hoy".

Hunt sostiene, que a diferencia de Javid, el recorte de impuestos que impulsa “está cuidadosamente calculado” y que podrá hacerlo “dentro de las reglas fiscales”. Sin embargo, y aunque se autoproclama como “un apasionado de la reducción de los impuestos personales”, relativizó su fanatismo al señalar que “la forma de hacerlo es haciendo crecer la economía, creando la riqueza para que sea posible una rebaja que sea duradera".

Hasta el momento, Sunak, por su posición preponderante, es el blanco de las críticas de los sectores todavía leales a Johnson, pero también de sus rivales. Lo acusan de no haber advertido al primer ministro de sus planes. Sin embargo, su principal debilidad reside en la revelación periodística que señala que su esposa disfrutaba hasta hace poco tiempo de un estatus fiscal especial que le permitía evitar la declaración al fisco británico de sus ingresos en el extranjero.

Otro candidato a considerar es Nadhim Zahawi, que estuvo encargado de la vacunación contra el Covid-19 en el Reino Unido. Sus perspectivas, no obstante, también están acotadas por la noticia de que existe una investigación fiscal en su contra. ¿La razón? No haber declarado debidamente sus activos, algo que el ahora candidato niega en forma vehemente.

Los otros aspirantes con posibilidades de llegar a Downing Street son el ministro de Transportes, Grant Shapps; el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, Tom Tugendhat; la representante y consejera legal del gobierno, Suella Braverman; y el ex secretario de Estado para la Igualdad Kemi Badenoch. Además, se espera que de un momento a otro anuncie su candidatura la jefa de la diplomacia, Liz Truss.

Braverman fue la primera en lanzar su candidatura. Sus posiciones son bien conocidas por el público británico debido a sus intervenciones en el seno del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). En ese ámbito, como en otros, Braverman se ha mostrada como una partidaria acérrima del Brexit. Cree que el Reino Unido "debe recuperar por completo el control de sus fronteras". Su objetivo declarado es concretar ese objetivo.

Tom Tugendhat, presidente del comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes, fue otro de los aspirantes que se apresuraron a lanzar oficialmente su candidatura. En su discurso, al igual que los de sus competidores, sobresale la cuestión de los impuestos. En una entrevista concedida a la BBC, Tugendhat recordó que votó en contra de un reciente aumento de los tributos que pagan los británicos a la Seguridad Social.

Su postura señala que el aumento de impuestos podría impedir que el Reino Unido se convierta en una economía de "alto crecimiento", y que observará “muy detenidamente" los impuestos como parte de un plan económico a diez años para “garantizar el buen desempeño de los servicios públicos” y  "una economía más resiliente y más justa".

Cómo eligen los tories a un nuevo líder

En total, la dirigencia del partido anticipa unas quince candidaturas. Ante esta perspectiva, se prevé que el partido aumente el número de apoyos y votos requeridos en la primera parte del proceso de nominación, según explicó un miembro del Comité 1922 –el responsable de la organización interna de los conservadores–, que se mostró confiado en que los dos finalistas queden nominados antes del 20 de julio.

En el pasado, los primeros ministros que optaron por renunciar generalmente permanecieron en el cargo hasta que se eligió un sucesor. Eso significa que Johnson permanecerá en Downing Street hasta que los conservadores encuentren un nuevo líder, tal como lo hicieron sus predecesores Theresa May y David Cameron cuando renunciaron.

Algunos analistas han sugerido que el proceso podría durar hasta octubre. Otros, que podría ser más corto, como el reemplazo de May, que tomó dos meses. En su declaración de renuncia, Johnson dijo: "He acordado con Sir Graham Brady, el presidente de nuestros parlamentarios secundarios, que el proceso de elección de ese nuevo líder debe comenzar ahora y el cronograma se anunciará la próxima semana".

El calendario de la carrera por el liderazgo conservador se confirmará hoy y se espera que el nuevo primer ministro esté en el cargo en septiembre. Los postulantes, en una primera instancia, deberán asegurarse cada uno el respaldo de un mínimo de ocho parlamentarios de su partido. Luego, si hay más de dos que lo consigan, los parlamentarios realizarán una serie de votaciones hasta que solo quedan dos postulantes a la jefatura del partido y, por ende, a reemplazar a Johnson.

En el horizonte electoral, la primera marca del calendario aparece en enero de 2025. Sin embargo, aunque los analistas coinciden en que hay muy pocas posibilidades de que suceda, el nuevo primer ministro podría optar por convocar a elecciones antes de esa fecha

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