La demanda global de los alimentos crecerá 86% al año 2050”, sentenció Antonio Aracre, director regional de Syngenta, al dar el jueves 5 la bienvenida a casi medio centenar de clientes de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
La demanda global de los alimentos crecerá 86% al año 2050”, sentenció Antonio Aracre, director regional de Syngenta, al dar el jueves 5 la bienvenida a casi medio centenar de clientes de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Ese día, en el Pabellón Ocre de la Rural en Palermo, la empresa multinacional con sede en Basilea, Suiza, abrió sus puertas para mostrar lo que está haciendo y demostrar las oportunidades que existen para los productores de alimentos.
Aracre recordó que en el mundo “bajan los stocks y aumenta la demanda” de alimentos, en un contexto para la producción “de inestabilidad generada por el cambio climático”.
Pero los altos precios de los commodities “facilitarán un mayor uso de la tecnología”, estimó Aracre, quien aseguró que en los últimos años “sube la productividad en América Latina por encima de la media global”.
Puso como ejemplos: la soja un 25% en la región contra 13% a nivel global; el trigo 72% contra 19%; el maíz 56% contra 17%; el arroz 65% contra 18%.
Comprometida con una agricultura sustentable a través de la innovación en las áreas de investigación y tecnología, Syngenta ofrece productos y soluciones para la protección de cultivos y semillas de alto valor. En 2011, facturó US$ 642 millones por sus ventas.
En el mundo, la empresa de origen suizo está a la cabeza en soja, girasol, cereales y vegetales, en tanto en maíz se ubica segunda.
El CEO de Syngenta, Mike Mack, quien viajó a Argentina para este día demostrativo, completó el panorama al afirmar que la empresa que dirige se pregunta “qué papel podemos jugar en la seguridad alimentaria, con más producción y agricultores prósperos”. Por ahora, la respuesta es más tecnología, mayor presencia en más países “y no dar nada por sentado”.
Antes de abrir la jornada, Mack reveló que el día anterior se había reunido con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y que Syngenta invertirá US$ 800 millones en la producción de girasol en el vecino país, debido a que “el gobierno quiere desarrollar” ese rubro.
Durante el día demostrativo, los invitados recorrieron 10 estaciones en las que Syngenta quiso mostrar lo que está haciendo. La primera fue Backbone, la columna vertebral de la empresa: producir más con menos, con una estrategia de pensar en el productor desarrollando soluciones de cultivo integradas, pero proporcionadas en escala.
Además de innovar en diversas tecnologías para transformar la manera en que se cultiva –mostraron la producción de arroz en bandejas en Asia–, Syngenta implementó un nuevo modelo operativo, con una organización comercial completamente integrada.
La idea de trabajar en “plataformas globales sólidas”, para ganar en escala y eficiencia, está impregnada por el impulso de “vivir nuestros valores y generar capacidades nuevas” para llegar al éxito y “construir una marca”.
“Los vamos a ayudar”
Por su parte, el encargado de la producción de semillas de trigo de Syngenta en la región, Pablo Panza, dijo durante el día demostrativo en la Rural en Palermo que la empresa “va a ayudar” a Uruguay en la producción de trigo de calidad.
La multinacional está por sacar una variedad de semilla “para el mercado uruguayo, para que puedan vender trigo a Brasil, que lo tienen a la vuelta de la esquina”. El técnico dijo que “ya estamos registrando los primeros lotes” y adelantó que “son de muy alta performance, con más grano por espiga, con 7.000/8.000 kilos por hectárea”
Al mismo tiempo, Uuguay “está a la vanguardia en la demanda de tecnología, tanto en protección de cultivos como en materiales biotecnológicos”, dijo a El Observador Agropecuario el gerente de Syngenta Uruguay, Matías Balsa.
El jerarca de la empresa multinacional aseguró que “seguirá el crecimiento de la agricultura en Uruguay por un incremento en la superficie sembrada pero, sobre todo, de la mano de la intensificación de la producción”.
En la actualidad, Uruguay hace 1,6 millones de hectáreas de agricultura continua –invierno y verano–, un millón de ellas de soja. “En la búsqueda de la productividad aun hay mucho margen para crecer. El productor uruguayo está buscando maximizar su producción y eso equivale a obtener más rendimientos por hectárea”, enfatizó Balsa.
Syngenta proveer paquetes tecnológicos en maíz y soja, que incluyen semillas más químicos, y servicios asociados. “Somos la única compañía que puede abastecer un paquete completo para protección de cultivo y semillas para maíz”, dijo Balsa, quien anticipó que en 2013 “saldremos fuerte al mercado del trigo”.