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La nueva franja de 30% que el Ministerio de Economía evalúa incorporar para el cálculo del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se fijará a partir de algún punto dentro del rango de salarios que van desde las 1.400 y las 2.000 Bases de Prestación y Contribución (BPC) anuales, informó a El Observador una fuente de esa secretaría de Estado.

Esto significa que bajo la hipótesis de que la nueva franja se aplique sobre el menor de los valores, serían alcanzados los salarios por encima de los $ 260 mil mensuales aproximadamente (unas 117 BPC), que estarían obligados a tributar con la tasa más alta por el monto que supere esa cifra.

En el otro extremo, si el valor que se define para la aplicación de la nueva franja es el mayor bajo evaluación, recaería sobre la porción del salario mensual que supere los $ 371 mil pesos (unas 167 BPC), tomando como base la BPC actual, fijada en $ 2.226 al día de hoy –se actualiza cada 1° de enero–.

En el marco de esos valores extremos trabajan los técnicos del MEF, a la espera de la definición que adoptará directamente el ministro de la cartera, Fernando Lorenzo.
“Es un tema que está a estudio, es el ministro el que lo tiene que definir”, dijo la fuente consultada.

La idea es que en los próximos días quede definida su aplicación, que será presentada en el mejor de los casos el próximo lunes al presidente de la República, José Mujica, en el Consejo de Ministros.

La modificación estará incluida en el paquete de medidas tributarias que cobrarán vigencia el 1° de enero del año próximo, que incluye el aumento del monto mínimo no imponible para la aplicación del IRPF –hoy en $ 15.582–, y la rebaja general de dos puntos del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito. También formará parte de esa reforma la devolución total del pago de IVA para los hogares que reciben prestaciones del Ministerio de Desarrollo Social a través de la tarjeta AFAM de asignaciones familiares.

Sobre el aumento del monto mínimo a partir del cual se comienza a tributar IRPF, la fuente señaló que no está definido cuál será su alcance, y que la ley “facultará” al Poder Ejecutivo a que aplique el incremento que considere oportuno y realice las correcciones futuras.

Más allá de que la suba será definida en términos de BPC, por tratarse de un tributo de cómputo anual el incremento del monto mínimo no imponible mensual será una fracción de una base de prestación. Hoy el anticipo a cuenta de la liquidación anual se aplica por el salario que supera las siete BPC ($ 15.582 a valores actuales).

La gradualidad de la suba irá “acompasada con el crecimiento del salario real”, dijo Lorenzo en julio de este año. Eso significa que “de acuerdo a la proyección de crecimiento del Índice Medio de Salarios (IMS), en dos o tres años se pasará de siete BPC a ocho BPC”, mensuales según los cálculos realizados por el diputado de Asamblea Uruguay, Alfredo Asti, en ocasión de la comparecencia del ministro en una comisión de Hacienda a principios de julio.

Nueva tasa
La cifra de contribuyentes que serán alcanzados por la tasa de 30% del IRPF variará en función del monto a partir del cual rija.

En la actualidad existen “entre 4.000 y 5.000” contribuyentes con salarios superiores a
$ 222.600, que son alcanzados por la tasa máxima actual de 25%.

En la hipótesis de mayor alcance, no más “de 3.000 personas” deberían tributar con parte de su salario a una tasa de 30%, informaron a El Observador.

Otra fuente al tanto de la iniciativa sostuvo que el monto que se recaudará con la nueva tasa será menor a US$ 5 millones, “insignificante” en relación a los ingresos que aporta hoy el IRPF. En los primeros seis meses del año, el IRPF explicó US$ 540 millones del total de ingresos de la Dirección General Impositiva (DGI).

La medida “no tiene afán recaudatorio, sino profundizar la progresividad del tributo”, explicó un informante.


Una señal “política” del ministro Lorenzo
La iniciativa de fijar una nueva tasa de IRPF para las personas que perciben los salarios más altos del país surgió de puño y letra del ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y responde a las propuestas emanadas desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) –como el impuesto a la concentración de la tierra–, que recogen las viejas banderas de la izquierda. La medida, que no estaba prevista en las reformas fiscales anunciadas para el próximo año, fue bien recibida en los sectores situados más a la izquierda del Frente Amplio, que reclaman un rol más activo en la redistribución del ingreso.

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