Telefónicas están interesadas en sumarse a plan de bancarización
Por su masividad y penetración están en condiciones de acceder a todos los estratos sociales
Comprar una golosina en un kiosco pasando un celular por un lector de pago electrónico puede parecer algo alocado para el uruguayo medio, que aún mantiene una estrecha dependencia del dinero en efectivo y es renuente a utilizar otro medio de pago. El proyecto de inclusión financiera que tiene a estudio el Parlamento no solo significa una oportunidad de negocio para actores del sistema financiero como redes de pagos, cooperativas y bancos. Las compañías de telefonía móvil tienen abierto el camino para aprovechar su masividad y penetración en los todos los sectores sociales de la sociedad para comenzar a ofrecer distintos servicios, aprovechando su cartera de clientes.
Sin embargo, una fuente del Ministerio de Economía (MEF) admitió a El Observador que si bien no se puede desconocer el alcance de esta tecnología para prestar servicios de pago electrónico, tiene reparos en que las telefónicas se conviertan en emisores de dinero electrónico por su fuerte peso en el mercado, y por el hecho de contar con clientes cautivos (ver recuadro).
En América Latina, países como El Salvador, Guatemala y Perú, ya se maneja el término “bancarización de los pobres” con la utilización del “monedero electrónico” que facilita la telefonía móvil, producto de las ventajas en costos, penetración y simplicidad para su puesta en práctica. Aunque aún muestra un desarrollo incipiente, algunos países ya se está hablando que el POS (Point of Sale) que hoy se utiliza con tarjetas de crédito y débito quedará relegado a un segundo plano a futuro.En Uruguay, la estatal Antel ya mostró “interés” en avanzar en este proceso y pretende seguir avanzado en esta política, reveló una fuente oficial a El Observador.
En 2012, Antel lanzó junto al Banco República, Bit$, un servicio de billetera electrónica sin costo adicional, que permite a los clientes de la empresa telefónica transformar su celular en un medio de compra y pago. Los pagos luego de debitan de una cuenta del BROU asociada al servicio o se pagan a través de la factura de Antel.
En tanto, este año Antel lanzó Tickantel, una plataforma que ofrece la venta de entradas para distintos espectáculos públicos, y luego debita el costo de la factura de telefonía fija del cliente. Asimismo, también permite realizar el pago a través de internet con tarjetas de crédito, o el débito en línea con una cuenta bancaria por medio de la web.
La competencia privada tampoco se queda atrás y visualiza como atractivo este nicho de negocio. En diálogo con El Observador el gerente de Marketing de Movistar, Fernando Leis, reconoció que el celular puede ser “un facilitador para acelerar” la inclusión financiera de las personas, “mediante la implementación de mecanismos que permitan realizar pagos, transferencias y operaciones de compra utilizando el móvil”.
“Las ventajas son enormes. Por un lado, la masividad del celular, con un 150% de penetración móvil en Uruguay, y (por otro) es algo que está presente en todos los estratos sociales del país”, resaltó.
En una línea similar, el director general de Claro Uruguay, Horacio Alvarellos, dijo a El Observador que a su compañía la interesa avanzar en el desarrollo del “monedero electrónico”. Claro ya está utilizando esta herramienta en otros países de América Latina.
El ejecutivo recordó que hace poco más de dos años mantuvieron una reunión con autoridades del Banco Central y el MEF para explorar esta posibilidad, pero en ese momento surgió que aún no estaban dadas las condiciones para impulsar el uso de esta herramienta. “Si hoy existiera un cambio en las condiciones, obviamente que nos interesa participar del desarrollo de esta tecnología”, aseguró Alvarellos.
Mayor seguridad
El gerente de marketing de Movistar comentó que el celular posee “inteligencia”, lo que permite “desplegar mecanismos de seguridad adicionales, que los elementos pasivos como los plásticos de las tarjetas no poseen”. Leis añadió que ya hay países donde es posible, por medio de un celular, pagar el ómnibus, taxi, o realizar transferencias de dinero entre personas y comercios. “Es algo que sin dudas crecerá en el futuro, creemos que el Uruguay no será ajeno a este nuevo mundo de operaciones desde el móvil”, culminó Leis.
Para Alvarellos, la tendencia del mercado indica que el “monedero electrónico” será la herramienta de pago a futuro. Algunas de las dudas que las compañías tienen sobre el desarrollo de esta tecnología, tiene que ver en cómo se separaría el crédito que tienen los clientes para realizar llamadas, del monto de dinero asociado a un cuenta para realizar sus operaciones de pago .
BCU deberá resolver los límites
En el Poder Ejecutivo aún no hay una posición tomada sobre los límites y la regulación sobre el sistema de operaciones electrónicas por medio de un teléfono móvil. En particular, el Banco Central (BCU) –como órgano regulador del sistema financiero y bancario–, deberá fijar una posición una vez que se apruebe el proyecto de inclusión financiera sobre si permite a las compañías de telefonía móvil ser emisoras de dinero electrónico, una figura que a priori estaba pensada para redes de cobranza y pagos, entre otros. La instrumentación de “billeteras electrónicas” y/o “tarjetas prepagas” tendrá las mismas funciones que una tarjeta de débito. El usuario podrá escoger por estas opciones, en lugar de abrir una cuenta bancaria, con la condición de que sean emitidas por instituciones reguladas por el BCU. Hoy las telefónicas no están reguladas por esta institución.