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Temor por las elecciones presidenciales en Brasil

Pugna entre la izquierda y la derecha en comicios de octubre, según las encuestas

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26 de agosto de 2018 a las 05:00

Por Joe Leahy - Especial para El Observador

Las encuestas electorales de esta semana mostraron un aumento en el apoyo al candidato presidencial encarcelado Luiz Inácio Lula da Silva, negativamente afectando al real en medio de temores de que esto pudiera traducirse en una victoria electoral para el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), el cual muchos culpan de la recesión en Brasil.

Las primeras encuestas desde que comenzó oficialmente la campaña para las elecciones de octubre la semana pasada mostraron un creciente apoyo al Sr. Lula da Silva, un populista que mantiene un inmenso apoyo entre las masas pobres del país.

Si bien la condena por corrupción del Sr. Lula da Silva probablemente lo excluya de la votación, las encuestas muestran que posiblemente transfiera suficientes votos a su probable reemplazo, Fernando Haddad, para proporcionarle al exalcalde de San Pablo una sólida oportunidad de ganar en las elecciones de doble ronda.

El real de Brasil se ha despreciado y es probable que la volatilidad del mercado aumente antes de una elección que muchos consideran decisiva para el futuro de Brasil, la economía más grande de Latinoamérica, conforme lucha por salir de la peor recesión de su historia.


"Nosotros creemos que es muy probable que el real brasileño tenga un desempeño débil durante las próximas semanas", señaló en un informe Mario Castro, estratega para Latinoamérica de Nomura, agregando que el Sr. Haddad era el candidato menos preferido en una encuesta de los participantes del mercado.

El próximo presidente deberá impulsar críticas reformas, como controlar los crecientes déficits presupuestarios de Brasil y ajustar su costoso e injusto sistema de pensiones, o se arriesgará a que la economía se deslice aún más profundamente hacia el estancamiento.

"Estamos suponiendo que, en el índice de calificación actual, ciertas medidas serán adoptadas" por el gobierno, comentó Sebastián Briozzo, el director sénior de S&P Global Ratings. La agencia tiene a Brasil con una calificación crediticia de categoría 'basura' de doble B menos (BB-). "Para el mediano plazo, necesitaremos medidas más significativas", agregó el Sr. Briozzo.

Las más recientes encuestas muestran, por primera vez, lo que muchos inversionistas consideran un panorama aterrador: la posibilidad de un enfrentamiento entre los dos extremos de la altamente polarizada política de Brasil, representados por el Sr. Haddad del PT y por Jair Bolsonaro, el candidato de la extrema derecha.

El Sr. Haddad sólo ha atraído alrededor del 4 %, muy por detrás de los otros candidatos principales. Pero las encuestas han revelado que el apoyo del Sr. Lula da Silva aumentó notablemente, del 30 por ciento en junio al 39 % en agosto, según la encuestadora Datafolha.


Se anticipa que los tribunales no le permitan al Sr. Lula da Silva participar en las elecciones y que él se aparte para dejarle la posición al Sr. Haddad a más tardar para el 17 de setiembre, la fecha límite para que los partidos cambien sus candidatos presidenciales.

En la encuesta de Datafolha, el 49 % de los encuestados dijeron que votarían o que podrían votar por un candidato sugerido por el Sr. Lula da Silva, lo cual aumentaría las esperanzas electorales del Sr. Haddad, un profesor universitario y ex ministro de educación del PT.

"Si los votantes de Lula son lo suficientemente leales como para seguir su probable apoyo al Sr. Haddad, es probable que él llegue a la segunda ronda", comentó en un informe Tony Volpon, un economista de UBS.

Hace tan sólo dos años, el PT se vio desacreditado por los escándalos de corrupción y por la recesión. Pero está recuperando el apoyo de los votantes que consideran que el encarcelamiento del Sr. Lula da Silva es injusto porque sus rivales políticos siguen libres a pesar de que también enfrentan serias acusaciones de corrupción.

Los votantes de la izquierda también son extremadamente críticos de la destitución en 2016 de la expresidenta Dilma Rousseff, también del PT.

"Dos cosas han salvado al PT: la destitución de Dilma y el encarcelamiento de Lula", dijo Chris Garman del Eurasia Group. "De lo contrario, el PT se vería diezmado en esta elección".

Las encuestas muestran al Sr. Bolsonaro, un congresista y excapitán del ejército, encabezando una elección sin el Sr. Lula da Silva, con cerca del 22 por ciento, en comparación con el 19 por ciento en junio. Si él puede mantener este apoyo, es probable que llegue a la segunda ronda.

Datafolha lo muestra derrotando al Sr. Haddad en la segunda ronda. Pero perdería si se enfrentara a los otros candidatos principales: la ambientalista Marina Silva, el candidato izquierdista Ciro Gomes o el favorito del mercado, el centroderechista Geraldo Alckmin.

El Sr. Alckmin — hasta hace poco gobernador del estado más rico de Brasil, São Paulo — hasta ahora se ha quedado rezagado en las encuestas, pero algunos argumentan que es demasiado pronto para descartarlo.

El viernes 31, los partidos comenzarán a transmitir sus anuncios televisivos. La cantidad del tiempo de transmisión se otorga en función al tamaño de la coalición de un candidato en el Congreso.

La coalición del Sr. Alckmin es, por mucho, la más grande, otorgándole aproximadamente un 44 %. La siguiente es la del Sr. Haddad, con un 19 %. Esto les proporcionará a ambos una poderosa plataforma contra el Sr. Bolsonaro, quien no tiene una coalición y cuenta con poco tiempo de transmisión, dependiendo en cambio de las redes sociales.

"Hay que esperar las encuestas que vendrán después de que comience la publicidad televisiva", señaló Paulo Sotero, el director del Instituto de Brasil en el Centro Internacional Woodrow Wilson para Académicos en Washington. "Los medios sociales representarán un factor importante, pero los medios tradicionales de publicidad televisiva seguirán siendo muy influyentes"

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